La calidad educativa de Misiones es peor que la anunciada por la Nación

En Lengua apenas un 45,3 por ciento respondió bien. En Matemáticas, el porcentaje de aciertos fue de 48,6 por ciento. Comparativamente, es mejor que Corrientes, Chaco y Formosa. El NEA tiene la calidad más baja del país. Los alumnos porteños aprenden más que los del resto del país Aplazados. Los alumnos del último año del nivel medio respondieron positivamente a la última Evaluación Educativa por debajo del 50 por ciento. En Matemáticas, apenas acertaron correctamente un 48,6 por ciento de los ejercicios, mientras que en Lengua, el resultado fue de apenas 45,3. Muy lejos de la calidad. Mal de muchos, consuelo de tontos, según datos oficiales del Ministerio de Educación de la provincia, los resultados en Misiones son comparativamente superiores a Corrientes, Chaco y Formosa. Pero el NEA en conjunto tiene el nivel más bajo del país. Los estudiantes porteños saben más que los del resto del país. Y les va mejor en lengua que en matemática. La Capital sigue ocupando el primer puesto en las evaluaciones de la calidad educativa del Ministerio de Educación. Lejos, se ubica el resto del país. En las pruebas que se tomaron en 2000, se achicó la distancia con el resto de las provincias en el rendimiento de los chicos de primaria. Pero, en la secundaria, siguen siendo evidentes las diferencias. En esta oportunidad -desde que en 1993 comenzaron las pruebas nacionales- la Ciudad se ubicó primera en todas las pruebas que se tomaron a los alumnos de 3er grado, 2° y 5° año. En la Prueba de Finalización del secundario de 2000 -que evaluó a estudiantes de 5° o 6° año de la escuela media-, los porteños fueron los mejores, con un 75,55 por ciento de respuestas correctas en matemática y un 76,25 por ciento en lengua. En las dos materias hubo un leve descenso respecto de 1999: 79, 47 por ciento y 80,64 por ciento, respectivamente. Aunque en un porcentaje menor, en esta baja, la Ciudad acompañó a los resultados nacionales que cayeron en un 8, 84 por ciento en relación al 99. El total país cayó en matemática de 74, 09 a 65, 25, y en lengua de 74, 28 a 67, 70. Si se consideran las cifras por regiones, las diferencias son más evidentes: en matemática los alumnos de 5° año del noroeste respondieron correctamente el 54 por ciento en matemática, en el noreste el 51 por ciento; en lengua, se mantienen las distancias: 52 por ciento en el noroeste y 50 por ciento en el noreste. En 2° año del secundario se registra la mayor brecha entre los porteños y el resto del país. Mientras que la Ciudad pasó de 67, 40 a 73, 11 respuestas correctas en lengua, el promedio nacional registró un descenso leve del 1%, de 57 a 55, 72. En la primaria, a los porteños de 3er grado también les fue bien. Y mejoraron más en matemática (de 66,94 a 71,30) que en lengua (75,82 a 78,58). Pero en este nivel del sistema mejoró más el promedio nacional, aunque partió de más abajo: de 56,45 en 1999 en matemática treparon a 61,54. Y en lengua, de 63,89 a 68,35. No es nuevo el mapa de la desigualdad educativa argentina. No se tienen datos anteriores a la década del 90, pero desde ese momento se repiten en los primeros puestos las provincias de la región central. Los resultados más golpeados, sin falta, son del noroeste y del nordeste. Al mismo ritmo, se achican las diferencias cuantitativas: es decir, cada vez hay más chicos a la escuela. Por ejemplo, la tasa de escolarización de primaria en la Ciudad es del 98,4 por ciento y en el nordeste, del 96,8 por ciento. En el secundario hay un quiebre: es el 88 por ciento frente al 68 por ciento del nordeste, 20 puntos menos. Aquí es claro cómo el creciente empobrecimiento de la población, generó circuitos de calidad diferenciada en la escuela.

LA REGION

NACIONALES

INTERNACIONALES

ULTIMAS NOTICIAS

Newsletter

Columnas