El SENASA certificó positivamente la campaña 2.000-2.001. La producción total rondaría las 67 mil toneladas. El 20% se destina al mercado externo. Existen 329 colonos que producen para exportación y se estima que serán 800 cuando finalice la reinscripción. [su_note note_color=»#cdcdcd»]La importancia de la determinación tomada por el SENASA cobra más valor si se considera que Buenos Aires y Entre Ríos (dos de las grandes productoras), no pasaron los exámenes y fueron notificadas de la suspensión temporaria como provincias exportadoras d[/su_note]Los cítricos de Misiones pasaron con éxito los controles fitosanitarios dispuestos en la campaña 2.000-2.001 por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), lo que les permite mantener la condición de provincia exportadora de fruta fresca. El monitoreo efectuado forma parte del Plan Integrado de Medidas para la Mitigación del Riesgo de Cancrosis de los Cítricos del NEA y fue el resultado de las tareas conjuntas desarrolladas por los propios productores y por la Dirección General de Citricultura que depende del Ministerio del Agro y la Producción. Según las estimaciones del organismo provincial, el volumen cosechado se ubicará cerca del obtenido la campaña pasada; es decir, alrededor de las 67 mil toneladas. Si bien el 80% se destina al mercado interno, la disposición del SENASA permite que el 20% destinado a la exportación pueda salir airoso de los exigentes controles fitosanitarios que impone la Comunidad Económica Europea, principal comprador de los cítricos misioneros. «Se cumple con reglamentaciones del mercado exterior, sobre todo las normativas de la Unión Europea a las que nos debemos someter y cuyo responsable es el SENASA», señaló el director general de Citricultura, el ingeniero agrónomo Héctor Barboza, quien destacó los esfuerzos que implicaron la obtención del certificado. «Si bien es una actividad incipiente, la citricultura se desarrolla con seriedad y ya no tiene vuelta atrás; es decir -añadió- que lentamente se están dejando atrás viejas prácticas para pasar a un cultivo más sistematizado». En ese sentido, destacó que se pronostica un crecimiento sostenido de las plantaciones destinadas a la exportación, las que abarcan un total de 1.341 hectáreas, divididas en once zonas productoras. Estimó que la cifra de 329 colonos anotados para la zafra 2.001, trepará a los 800 cuando finalice la nueva inscripción que comienza en septiembre y concluye a fines de octubre. «La Cooperativa Tabacalera ya anticipó que se ampliará la cantidad de colonos que se sumarán al programa de citricultura que impulsa la entidad», comentó Barboza. La importancia de la determinación tomada por el SENASA cobra más valor si se considera que Buenos Aires y Entre Ríos (dos de las grandes productoras), no pasaron los exámenes y fueron notificadas de la suspensión temporaria como provincias exportadoras de cítricos como fruta fresca. NEGOCIO RENTABLE Los controles del SENASA se efectúan en tres etapas: en los árboles, en las plantas de packing y en los puertos de embarque. En ninguno de ellos se halló rastro de «cancrosis» o de «mancha negra», que son dos de las enfermedades más frecuentes en los cítricos. El monitoreo efectuado forma parte del Plan Integrado de Medidas para la Mitigación del Riesgo de Cancrosis del los Cítricos del NEA y también se realiza en las plantaciones de Entre Ríos, Corrientes y Buenos Aires, que son las otras zonas productoras. Este funcionario indicó además que desde el año pasado se encuentra en vigencia una ley destinada a fijar una política citrícola provincial, por medio de un Consejo Provincial de Citricultura (COPROCIT) integrado por los distintos sectores que participan de la actividad y por representantes del Gobierno. La meta del COPROCIT es lograr que paulatinamente los colonos se incorporen al plan Citrus y se confía en la mandarina (particularmente la Okitsu) como punta de lanza que abra los mercados internacionales a los demás cítricos. Si bien la actividad implica una alta inversión, las plantaciones generan un negocio rentable. Una tonelada de mandarina destinada a la industria vale alrededor de 30 pesos, mientras que como fruta fresca para la exportación se ubica alrededor de los 200 pesos. Un informe realizado el año pasado por el INTA Montecarlo indica que en la provincia existen unos 1.100 productores que totalizan 8.450 hectáreas de cítricos, repartidas en 2.800 de naranja, 3.200 de mandarina, 450 de pomelo y 2.000 de limón. En el mismo documento se señala que el 38% de las mandarinas son destinadas al industria (elaboración de jugos y derivados), el 42% se consume como fruta fresca en el mercado interno y el 20% restante se comercializa al exterior. Muy lejos están los otros cítricos: Las naranjas (67% industria, 29% fruta fresca y 4% exportación), el pomelo (100% industria) y los limones (75% industria, 21 % fruta fresca y 4% exportación).







