El presidente de la firma, Adolfo Navajas Artaza, sostuvo que la sobreproducción obliga a buscar nichos para la exportación. Como materia prima, sólo se puede vender en Chile, Uruguay y el Oriente Medio, principalmente en Siria y Líbano. [su_note note_color=»#cdcdcd»] "Invertir en el país es un acto de confianza y no, como muchos piensan, una irresponsabilidad" , dijo Navajas Artaza.[/su_note](Santa Fe)- Así como hace muchísimos años los ingleses le enseñaron al mundo a consumir té y los africanos, brasileños y colombianos expandieron el café; «Establecimiento Las Marías» tiene ese objetivo con el mate cocido. «Estamos empezando a trabajar intensamente, ya que tenemos al mundo entero esperando que le ofrezcamos una tasa de mate cocido», señaló a BAE el presidente de «Las Marías», Adolfo Navajas Artaza en el marco del tercer Precoloquio IDEA del Litoral, que comenzó ayer en Santa Fe. El empresario además manifestó que, a diferencia de otras épocas cuando al sector no le hacía falta exportar, la industria yerbatera se ve obligada a colocar su producción en diferentes mercados internacionales como consecuencia de la sobreproducción y consecuente exceso de oferta. Por esta razón, el ejecutivo se mostró muy interesado en ingresar en países extranjeros con la mayor producción posible. Según explicó Navajas Artaza, hay dos maneras de exportar la yerba mate: para consumir con bombilla o en forma de mate cocido. Como materia prima, sólo se puede vender en Chile, Uruguay y el Oriente Medio, principalmente en Siria y Líbano, en donde la costumbre de consumir mate llegó junto con gente sudamericana, que se instaló en esos países y llevó el hábito. «Son muy buenos tomadores de mate porque la idiosincrasia es muy parecida a la nuestra», sintetizó el presidente de «Las Marías», en tanto especificó que la empresa está en vías de expandir ese mercado, pero que «fundamentalmente, se está concentrando en la conquista de los países que rechazan la yerba mate pero que pueden ser atraídos con un producto como el mate cocido, que no necesita de una bombilla para ser consumido». A diferencia de muchas empresas que se manifiestan aterrorizadas por la crítica situación económica que está atravesando la Argentina y que han frenado, por el momento, todas las inversiones que tenían previstas, el presidente de «Las Marías» es consciente de que el panorama para el sector yerbatero no es bueno pero a la vez es optimista y cree en un futuro crecimiento. «Invertir en el país es un acto de confianza y no, como muchos piensan, una irresponsabilidad» , dijo Navajas Artaza. Por este motivo, la compañía sigue invirtiendo en la mejora de sus plantaciones para hacerlas más productivas, incrementar los rendimientos y bajar costos para seguir compitiendo. Hoy hay en el país 194.000 hectáreas plantadas y el 90% se concentra en minifundios en las provincias de Misiones y el noroeste de Corrientes. De este total, 4.000 hectáreas de plantaciones pertenecen a «Las Marías», que luego de ser cosechadas, son procesadas y posteriormente envasadas en una planta con una capacidad de 44.000 toneladas anuales.






