El proyecto de piscicultura involucra 25 estanques. Cuatro de ellos ya tienen ejemplares de hasta 7 kilos. Producen bagres, pacúes y carpas. También están en marcha dos criaderos de cerdos. Ambos emprendimientos son financiados en forma conjunta por el municipio, la provincia y los colonos. [su_note note_color=»#cdcdcd»]Tanto la piscicultura como la cría de cerdos son financiados de manera conjunta con fondos que aportan los propios colonos, la provincia y la municipalidad, que destina el 4% de la recaudación para asistir a los colonos que quieren incursionar en activida[/su_note]En busca de alternativas a sus cultivos tradicionales, un grupo de productores yerbateros y tealeros de la localidad de Campo Viera apostaron a la diversificación por medio de la cría de peces y de cerdos. El proyecto de piscicultura comenzó un año atrás e involucra a doce colonos y a un total de 25 estanques para la producción de pacúes, bagres y carpas. Según el intendente Juan Carlos Ríos, el emprendimiento se encuentra avanzado en un 80%. Estimó que para fines de noviembre podría comenzar el llenado de los estanques y comenzar con el depósito de los alevinos. El jefe comunal destacó que ya funcionan cuatro estanques, cuyos ejemplares tienen un peso que oscila entre los 4 y 7 kilogramos. «Los pescados se comercializan en la zona con mucho éxito», aseguró Ríos, para luego añadir que el proyecto apunta a lograr que se alcance una producción de unos 40 mil kilogramos anuales. «Con esa cantidad los colonos podrán ‘hacer números’ y bajar los precios para que más gente pueda comprar carne de pescado», estimó. Tanto la piscicultura como la cría de cerdos son financiados de manera conjunta con fondos que aportan los propios colonos, la provincia y la municipalidad, que destina el 4% de la recaudación para asistir a los colonos que quieren incursionar en actividades de diversificación agrícola. «Antes de otorgar la ayuda los capacitamos y les pedimos que elaboren un ‘plan de negocios’, de tal forma que se garantice el reintegro del dinero», detalló el intendente. La extensión de los estanques es variable: 2.000, 4.000 o 7.000 m2., y tienen un costo promedio de 3.000 pesos. Los créditos al que acceden los colonos tiene un período de gracia que oscila entre los 6 y 12 meses, y se devuelven en 36 meses, con una tasa del 6% anual. Los estanques son construidos con maquinarias de la Dirección Provincial de Vialidad, mientras que el combustible para ponerlas en funcionamiento es aportado por los colonos. El asesoramiento técnico corre por cuenta de dos técnicos de la comuna y por personal del Ministerio del Agro y la Producción. TURISMO Y CERDOS El proyecto descripto por el intendente incluye el desarrollo de un pequeño corredor turístico de 70 hectáreas ubicado en un predio privado. Tendrá un espejo de agua de 70 mil metros cuadrados generado por arroyos de la localidad. Allí los turistas podrán practicar la modalidad conocida como «pesque y pague». Se prevé la construcción de alojamiento para los visitantes y de espacios recreativos como una cancha de fútbol. «De los 25 estanques, 20 serán destinados para la explotación turística y comercial. Los otros 5 son para autoconsumo», detalló. En diálogo con esta agencia, Ríos (de extracción justicialista) destacó que algunos pequeños productores optaron por la cría de cerdos. Funcionan dos criaderos y la meta es llegar a cinco. Cada uno cuenta con 6 madres, las que promedian 10 lechones en cada alumbramiento. «En la primera camada se produjeron 60 lechones y se vendieron todos. Lo que pasa es que los colonos son feriantes y ya tienen pedidos anticipados», finalizó el jefe comunal.







