Hay inversiones por 865 millones de dólares que podrían quedar sin efecto si aumentan los costos porque el sector privado perdería el interés. La ley puede tratarse este jueves en el parlamento del vecino país [su_note note_color=»#cdcdcd»]El proyecto en cuestión fue aprobado la semana pasada por la Cámara de Diputados del Paraguay, y ahora el Senado lo debatirá el jueves[/su_note]El gobierno argentino manifestó su temor a que el Congreso paraguayo apruebe este jueves un proyecto para incrementar el valor de las tierras a ser expropiadas por la ampliación de la represa Yacyretá, decisión que paralizaría las obras que demandarán inversiones por 865 millones de dólares. El ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, explicó que el Parlamento paraguayo «tiene en estudio una ley que puede revaluar las tierras a ser expropiadas». «Si los valores suben de manera exorbitante, se podría perder el interés de los privados en invertir en las obras. Podría dejar de ser rentable», advirtió Bastos. Argentina y Paraguay acordaron a comienzos de mes realizar una licitación internacional para elevar a 83 metros la cota del embalse de la represa hidroeléctrica Yacyretá, y pagar el costo de la obra, estimado en 865 millones de dólares, con la venta de la energía. El costo de las inversiones estará solamente a cargo del adjudicatario y a su propio riesgo. El proyecto en cuestión fue aprobado la semana pasada por la Cámara de Diputados del Paraguay, y ahora el Senado lo debatirá el jueves, explicó el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara Alta, Miguel Angel Ramírez. «Según mi criterio, la opinión predominante en el Senado es que se mantendrá el régimen vigente. No se aceptarán las moficiaciones de diputados», dijo Ramírez en declaraciones telefónicas hechas a Télam. Ramírez, del Partido Liberal-Radical Auténtico, la segunda minoría en la Cámara después del Partido Colorado, reconoció que «la decisión de un cuerpo colegiado siempre es muy difícil de precisar», pero destacó que «no sería esta la primera» vez que el Senado revise una decisión de Diputados. Por su parte Bastos manifestó su confianza en que «se mantendrán las reglas de juego» y destacó en este sentido el acuerdo que existe con su colega paraguayo, el ministro de Obras Públicas, Alcides Giménez. En la actualidad, Yacyretá genera el 15 por ciento de la electricidad que requiere Argentina, y con esta obra, mas otras tres turbinas en el brazo Aña Cuá, del Rio Paraná, tendrá la capacidad para abastecer el 28 por ciento de esta demanda, según cálculos oficiales. La represa, que alguna vez el ex presidente Carlos Menem denominó «el monumento a la corrupción», tiene sus antecedentes en el protocolo argentino-paraguayo del primero de febrero de 1926, relativo a la utilización de los rápidos de Apipé. El 3 de diciembre de 1973, ambas naciones se comprometieron a realizar las obras, la primera turbina comenzó a producir energía en septiembre de 1994 y la última en julio de 1998. Esta represa, que se encuentra a la altura de la localidad de Ituazaingó, en Corrientes, posee 20 turbinas, con hélices de 9,5 de diámetro. Durante la construcción de la represa y la Central hidroeléctrica, mas de 8.000 personas trabajaron simultáneamente en ambas márgenes del río Paraná.






