El gobernador aceptó que se debata una nueva ley, pero advirtió que no se aceptarán recortes. La provincia reclama un punto más en coparticipación. Ratificó que se trabaja para definir la aceptación a los bonos federales [su_note note_color=»#cdcdcd»]Se fijará en esa propuesta un grado adicional de responsabilidad de las provincias en la recaudación de los impuestos nacionales, como mecanismo de combate de la evasión fiscal.[/su_note]El gobernador Carlos Rovira aseguró que Misiones no aceptará ningún tipo de recortes en la coparticipación, aunque acepta que se debata una nueva ley donde la provincia reclamará por lo menos un punto más de los ingresos federales. Rovira a su regreso de Buenos Aires y en una breve conferencia de prensa en el aeropuerto señaló que «Misiones no está dispuesta a resignar recursos», aunque aceptó la posibilidad de discutir una nueva ley de coparticipación, como anunció anoche el presidente Fernando De la Rúa para cumplir con una de las exigencias del Fondo Monetario Internacional a cambio de recursos frescos para la Argentina. «Menos fondos de los que nos corresponde, yo no voy a aceptar. Recibir menos jamás, discutir sí, porque es muy necesario, Misiones tiene un índice que nos castiga», se quejó. «No se puede gastar más, esa es una realidad y debemos ser capaces los argentinos de resolver los problemas, sin titubeos», opinó el gobernador. Asimismo, ratificó que se trabaja en la definición de los ejes centrales del bono federal para que sea aceptado por la provincia. «Debemos pensar entre todos cómo derrotamos la recesión. Es importante acompañar para definir línea competitiva», expresó Rovira antes de despedirse para reunirse con el titular de la AFIP, Héctor Rodríguez, quien está en Misiones. LO QUE SE VIENE EN EL PAÍS El presupuesto del año que viene traerá aparejado un recorte de 6000 millones de pesos, para eliminar el desequilibrio fiscal y cumplir con el programa de déficit cero. Ello deparará duras contiendas con los afectados por esos ajustes, entre ellos las provincias. En la misma línea del déficit cero, De la Rúa pondrá en marcha de aquí en más una maniobra de magnitud para lograr que el Senado le dé estado parlamentario a un nuevo proyecto de ley de coparticipación federal de impuestos antes del 31 de diciembre próximo, tal como pidió el FMI, en Washington. No significa necesariamente que esa ley se apruebe este año, admiten en Balcarce 50. El jefe del gabinete, Chrystian Colombo, será el operador político de ese acuerdo con los gobernadores. Un allegado de Colombo afirmó que «se evaluará cuál texto se reflotará de los que hay ahora en el Senado». Se fijará en esa propuesta un grado adicional de responsabilidad de las provincias en la recaudación de los impuestos nacionales, como mecanismo de combate de la evasión fiscal. En tanto no exista una ley no habrá reducción de fondos coparticipables y se respetará el acuerdo con los gobernadores de enviarles un piso mínimo. «Si baja la recaudación fiscal, podría haber problemas con las provincias, pero no va a pasar», admiten en el Gobierno. La coparticipación Un allegado al Presidente confió que el debate con los gobernadores sobre la ley de coparticipación comenzará en verdad en la discusión por el presupuesto 2002. La reducción de 6000 millones de pesos en el gasto del próximo ejercicio requerirá eliminar partidas para Aportes del Tesoro Nacional (ATN), planes de empleo y sociales, personal, fondo docente, Anses y PAMI. Buena parte de estos recursos afectan a las provincias. En especial, si se deciden además recortes en los fondos específicos en el presupuesto 2002 (gas, naftas patagónicas, algodón, fondo vial, Fonavi, entre otros). «Este dinero afecta directamente a los gobernadores y más en un año de elecciones: va a haber una fuerte pelea política», conjeturó un funcionario que acompaña en todo momento al Presidente. Esto se suma a que el incentivo docente y el fondo del tabaco ya fueron eliminados del presupuesto. Los pedidos del FMI se reflejarán en el presupuesto 2002, dicen en la Casa Rosada quienes admiten pulseadas entre ministros en defensa de sus partidas.







