Los empresarios asociados a la A.P.I.CO.FO.M expusieron al Jefe de la Región Posadas de la AFIP-DGI, Luis Vagabculow , un documento sobre el cuadro de situación actual del sector donde manifiestan que «existe un gran porcentaje de las ventas de los aserraderos de la zona estimados en aproximadamente el 70%, que realizan sus operaciones en la provincia de Buenos Aires, provincia en la que la cadena de pagos se encuentra prácticamente destruida». Por otra parte, «el Banco de la Provincia de Buenos Aires ha restringido totalmente sus líneas crediticias con el grave perjuicio que ello implica sobre los compradores de maderas de nuestra provincia y el nordeste de Corrientes». Se observa en forma creciente la desaparición de compradores con la incidencia que posee este tipo de situación para las empresas a las que representamos, que son en su mayoría medianos, pequeñas y microemprendimientos o directamente emprendimientos personales. «Desde hace aproximadamente 90 días no se generan ventas, y es por ello importante destacar que los despachos de maderas que se realizan circunstancialmente son pedidos de meses anteriores». En el mes de julio pasado las ventas han disminuido entre el 70% y el 90% de acuerdo a un sondeo realizado entre los asociados el pasado 1 de agosto. Carlos Sato, presidente de la APICOFOM indicó en el documento que «la industria maderera se encuentra trabajando en el piso más bajo, aún remontándonos a la peores épocas en las que existía la hiperinflación, trabajando en la actualidad en promedio a no más del 30% de su capacidad instalada, con tendencia creciente a disminuir aún con mayor profundidad». Destacaron también que «se observa como un hecho que agrava aún más la situación, es que tanto el estado provincial a través del IPRODHA (Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional de Misiones) como el Estado Nacional a través de las obras licitadas por la E.B.Y. (Entidad Binacional Yacyretá), han dejado prácticamente de realizar compras a partir del ajuste que se estaba instaurando por parte del Estado Nacional con su gran incidencia en los sectores más arriba descriptos». Todo lo anterior conlleva que los integrantes del sector se encuentran atravesando lo que hemos dado en llamar un crac economico-financiero, atendiendo a que esta situación es el corolario de la sumatoria de problemas por los que viene atravesando el sector en forma sostenida desde hace aproximadamente 3 años, «es decir a partir de comenzar la recesión en nuestro país y que en este momento podríamos definir como la instauración de una depresión económica como pocas veces hemos observado en nuestro país».






