Mantiene su postura de esperar hasta el 15 septiembre para que el Estado ajuste los controles que combatan la competencia desleal. «Nuestros socios cumple con el pago de los 8 centavos para el kilo de hoja verde y 36 por la canchada», destacó el gerente de la entidad, Roberto Montechiesi. [su_note note_color=»#cdcdcd»]Los 25 establecimientos agrupados en la CMYMZP están dispuestos sostener los precios acordados en la Mesa de Concertación solamente hasta el final de la cosecha, prevista para el 15 de septiembre, según lo que había anticipado el 27 del mes pasado el pres[/su_note]La Cámara de Molineros de Yerba Mate de la Zona Productora (CMYMZP) reiteró ayer que sus socios mantienen firme la intención de esperar hasta el 15 de septiembre para que los organismos de control de la competencia desleal acentúen su tarea. Recién concluido ese plazo analizará la posibilidad de alejarse de la Mesa de Concertación Yerbatera. En ese sentido, el gerente de la entidad, Roberto Montechiesi, hizo referencia a lo publicado en un matutino local donde se indicaba que los molineros se retirarían de la Mesa, por no cumplirse lo pactado oportunamente. «En la zona sur es donde más se cumple con lo estipulado. Inclusive en algunas empresas se paga más de lo negociado. Por eso – añadió- seguimos exigiendo las materias pendientes del estado nacional y provincial, como los puestos de control -Cuay y Filadelfia-, en la Ruta Nacional 14 y 12 respectivamente». Los 25 establecimientos agrupados en la CMYMZP están dispuestos sostener los precios acordados en la Mesa de Concertación solamente hasta el final de la cosecha, prevista para el 15 de septiembre, según lo que había anticipado el 27 del mes pasado el presidente de la entidad Miguel Sniechowski. En esa oportunidad, la máxima dirigencia de la CMYMZP se reunió para dar a conocer su evaluación sobre la crítica situación que atraviesa la actividad. «Algunos representantes de los productores primarios nos responsabilizan porque no se respetan los valores consensuados, pero los socios de la cámara están pagando 8 centavos por kilo de hoja verde y 36 por la canchada», dijo ese día y lo reiteró ayer el gerente Montechiesi. Según la información proporcionada, estas industrias generan 4 mil puestos de trabajo directo y otra cantidad similar de empleo indirecto. Afirman que, si bien desde el comienzo se prestaron al diálogo, las duras críticas recibidas terminaron por agotar su voluntad de continuar respetando los acuerdos. «Ésta es una evaluación que hicimos con todos los socios y convenimos que vamos a mantener la concertación hasta el 15 de septiembre, cuando finalice la cosecha», remarcó Sniechowski, quien no ocultó su malestar por la falta de control hacia la competencia desleal que tira abajo el precio de la materia prima. «Pusimos puestos fijos en las rutas 12 y 14 (Filadelfia y Los Cuay) y la AFIP DGI no realiza las inspecciones. Además -añadió- desde la provincia no se verifica las condiciones higiénicas y laborales de los establecimientos». «MOMENTO DE DESAFÍOS» En su análisis, la CMYMZP sostiene que la sobreoferta de materia prima fue uno de los elementos que determinó la depresión de precios que sufre el comercio yerbatero. En ese sentido se consigna que para producir 750 mil toneladas de hoja verde existe una superficie cultivada que ronda las 200 mil hectáreas. «En 1980 la producción promedio no superaba los 3.500 kilos por hectárea. Pero según el relevamiento satelital de 1997, ya el 35% de los yerbales eran de alta densidad y el 25% de densidad media, con rendimientos promedio superiores a los 7000 kilogramos por hectárea. Esto significa que es posible producir la misma cantidad de yerba en la mitad de la superficie y existe tecnología probada para producir 20.000 kilogramos, lo que indicaría que en solo 50 mil hectáreas se podría producir lo que hoy demanda 200 mil hectáreas», sostiene el informe. En el documento, la CMYMZP detalla que la capacidad de oferta de la Argentina en el año 1998/1999 fue de 376.000 toneladas (el 80% en Misiones y el 20% en Corrientes) y que si se descuenta el consumo interno de 210.000 toneladas y las 41.800 toneladas que se exportan, resulta un excedente de 124.000 toneladas También destaca que la capacidad de oferta brasilera en el año 2.000 fue de 260.000 toneladas. En este caso, si se resta el consumo interno (170.000 toneladas) y la exportaciones (25.000 toneladas) se produce otro excedente de 65.000 toneladas. «Si bien el tercer país productor que es Paraguay equilibra su producción y consumo, el diagnóstico resultante es que existe un excedente sumamente alto de materia prima en la región yerbatera», resume la evaluación.. Para la cámara la conclusión es terminante: «Este es un momento de desafíos para los que producen yerba mate; los que decidan continuar deberán mejorar la calidad, producir más kilogramos por hectárea y promover mayor consumo en el país y en el mundo. Quienes no estén en condiciones de aceptarlo deberán buscar otras alternativas, ya que no existe alquimia para equilibrar producciones de 3.500 kg/hectárea con otras de 15.000 kg/hectárea».







