No hay avances en las negociaciones entre funcionarios y gremialistas. El ministro de Educación criticó la «intransigencia» de los huelguistas. Ahora, el decreto de emergencia se llamará de «alerta educativa». Los docentes volvieron a copar las calles de Posadas con una marcha de antorchas [su_note note_color=»#cdcdcd»]Los asesores jurídicos del Gobierno, alegan que se debe preservar el "derecho" como también la obligación constitucional que tiene el Estado, de garantizar el servicio educativo. [/su_note]El conflicto docente sigue sin una visible solución en el corto plazo, pero el gobierno intenta por todos los medios lograr un canal de diálogo con los huelguistas que permita la pronta reanudación del dictado de clases. Por eso, el decreto de «emergencia educativa» quedó en el «freezer» por un par de días más y se le cambió el nombre por el de «alerta educativa», que, en última instancia, permitirá al Poder Ejecutivo a tomar cualquier determinación para garantizar el dictado de clases. El borrador del decreto de «alerta educativa» terminó de ser confeccionado el jueves, por la comisión gubernamental que analiza el conflicto docente y quedó a criterio político del gobernador Carlos Rovira librar su ejecución. Por ahora, el mandatario prefirió dejar en manos del ministro de Educación, Pablo Tschirsch y del Consejo General de Educación, los procedimientos administrativos y jurídicos para tomar las medidas que fueran necesarias, con el propósito de normalizar el servicio de educación. Los asesores jurídicos del Gobierno, alegan que se debe preservar el «derecho» como también la obligación constitucional que tiene el Estado, de garantizar el servicio educativo. Además en el borrador dice que «la afectación en los salarios es consecuencia de un contexto nacional y que no obstante ello, la Provincia se encuentra al día en el pago de los haberes, una cuestión distinta de lo que sucede en otras provincias y no enfrentan el mismo conflicto». A la par de las vías de diálogo que intenta establecer el gobierno, se tiran datos para desacreditar la protesta: de 16.008 docentes en toda la provincia, aseguran que el recorte del 13 por ciento afecta solo a cinco mil. Además, el ministro de Educación criticó la «intransigencia» de los gremios a la hora de buscar una salida al conflicto. Pero todo sigue como hasta entonces. No hay avances en las negociaciones. Anoche los docentes volvieron a copar las calles céntricas con una marcha de antorchas que recogió la adhesión de muchos comerciantes al paso del silencio de unos 300 manifestantes, de varios gremios.







