Primero fue una conferencia de prensa donde se presentó como un «aval» nacional la llegada de Sergio Palacios, secretario ejecutivo del Consejo Federal de Educación, quien trajo el «pedido» del ministro de Educación, Andrés Delich para convocar a los gremios y al ministro de Educación Pablo Tschirsch a una mesa de diálogo nacional para salir del paso del conflicto docente. Fue duramente rechazado por los gremialistas. Tschirsch aprovechó la visita del funcionario nacional para destacar «el apoyo» nacional a las medidas de recorte aplicadas en Misiones. Palacios, quien aseguró tener órdenes del ministro de Educación, Andrés Delich para llegar a Misiones, aseguró que la situación de la provincia, donde se aplica un doble ajuste «no es muy diferente a la de otras provincias que aceptan la situación». En realidad, Palacios, secretario general del Consejo, es el ex subsecretario de Educación bonaerense durante la gestión de Eduardo Duhalde, es funcionario de un organismo conformado en su mayoría por ministros de Educación del justicialismo y Delich no tenía idea de su llegada a Misiones. O sea, de aval nacional, ni hablar. Tschirsch, para salir del paso, negó «rotundamente» que Palacios representara al ministro Delich. «Él nunca lo dijo ni a nosotros, está para explicar que el problema educativo es a nivel nacional y que hay que buscar de destrabarlo a la brevedad». Después fue la promocionada «asamblea de padres» a favor del inicio de clases en el club Unión. Fueron pocos y muchas caras conocidas. Algunas, de la contracarpa oficialista que se montó el año pasado en la plaza 9 de Julio, y otras, de una reunión en el partido Justicialista, hace pocos días atrás. Todos trasladados en colectivos contratados al efecto. «No sabemos nada, vinimos porque nos dijeron que iban a estar (Ramón) Puerta, el gobernador (Carlos) Rovira y los diputados», se excusó una madre subida a un colectivo, poco después de culminar la reunión. En el encuentro se leyó una «resolución» traída escrita y sin debate: Se repudió el paro docente por tiempo indeterminado, y se estableció la realización de una marcha pacífica del silencio el próximo martes, a las 17, desde la plaza San Martín hasta la Catedral. Las mujeres pidieron que el gobierno de la provincia asuma la responsabilidad de garantizar el dictado de clases, que no haya arbitrariedad por parte de los docentes en cuanto a los alumnos, hijos de las madres que participaron en la reunión.







