El abogado había pedido que se declare nula la requisa del auto del imputado. De esa forma caía el peritaje sobre la pinza que aparentemente se usó para cortar el alambre con el que se ató la máquina de escribir al cuerpo de la víctima. Sigue la incertidumbre sobre que magistrado investigará el brutal crimen. Un duro revés sufriría en los próximos días la defensa del agente de policía Javier Castillo, quien se encuentra detenido desde hace tres meses por el crimen de su concubina, Lorena Basabes. Es que la fiscal Amalia Spinnato recomendó desestimar el pedido de nulidad planteado por el abogado José AlbertoTuvi sobre la requisa que realizó la Policía sobre el auto del sospechoso. En esa oportunidad se halló una pinza que, de acuerdo con el dictamen de los peritos de la División Criminalística, sería la que se utilizó para cortar el alambre con el cual se ató una pesada máquina de escribir al cuerpo de la joven víctima. Para Tuvi esa es la prueba más contundente que el juez Eduardo DOrsaneo tiene para imputarle el homicidio a su cliente. Sin embargo, en la Justicia consideran que la situación de Castillo no sería menos comprometida aún si se descarta el peritaje. Y, entre otras cosas, mencionaron como ejemplo que el alambre hallado en la casa del sospechoso y que amarraba la máquina al cadáver es de similares características. DOrsaneo continúa la investigación mientras espera que uno de los Tribunales resuelva si fue bien concedido la recusación sin causa por el juez de Instrucción Ramón Grinhauz. El juez que tiene el expediente estudiaría esta tarde el escrito del abogado defensor y también la resolución de la fiscal antes de tomar una decisión. El pasado 4 de mayo, en horas del mediodía un pescador halló en el paraje «La Pilincha», en aguas del arroyo Yabebiry, el cuerpo de una mujer en avanzado estado de descomposición. La bajante del agua hizo que el cuerpo de Lorena Basabes -estaba embarazada de ocho meses- quedara semidescubierto. Cuando los bomberos quisieron retirar el cadáver, notaron que estaba amarrado a algo: era una máquina de escribir que tenía un número de inventario y las iniciales JP (Jefatura de Policía). A través de este detalle se llegó hasta el presunto autor del hecho: el agente Javier Castillo, quien prestaba servicios en la Seccional Tercera y unos meses antes estuvo en el destacamento Aeroclub, en lugar donde desapareció la máquina. El policía está detenido en la Alcaidía de Prevenidos desde el pasado 5 de mayo. Pese a que no hay pruebas directas en su contra, la Justicia ya tendría suficientes indicios como para dictarle el procesamiento por homicidio. La víctima estaba embarazada de ocho meses y al momento de producirse su deceso había comenzado con los trabajos de parto, de acuerdo con el informe de los médicos forenses. Los profesionales sostuvieron además que Basabes fue arrojada con vida al agua y murió por asfixia por inmersión.







