A raíz de la huelga de la STEIBI, y a informaciones de que se podría producir sabotajes al funcionamiento de la usina, el gobierno decidió militarizar el lado paraguayo de la hidroeléctrica Itaipú, de la cual depende el suministro de energía a la zona industrial de San Pablo, Brasil y de casi toda la electricidad consumida por Paraguay.
Por amenazas de sabotajes y atentados que puedan afectar al funcionamiento normal de Itaipú, el Poder Ejecutivo dispuso militarizar el lado paraguayo de la hidroeléctrica, según informó ayer el general de Ejército Expedito Garrigoza, comandante de las Fuerzas Militares. Mientras tanto, continúa la huelga del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Itaipú Binacional (STEIBI). A raíz de la huelga de la STEIBI, y a informaciones de que se podría producir sabotajes al funcionamiento de la usina, el gobierno decidió militarizar el lado paraguayo de la hidroeléctrica Itaipú, de la cual depende el suministro de energía a la zona industrial de San Pablo, Brasil y de casi toda la electricidad consumida por Paraguay. Los efectivos militares ingresarán a la usina hoy, pero la medida fue adoptada ayer, tras una reunión en el Palacio de López entre los ministros de Defensa, del Interior, el comandante de las Fuerzas Militares y el ministro secretario de la Presidencia, de la cual participó también un «experto» en huelgas, el ex titular de la ANDE, Mario Orué. Según el general de Ejército Expedito Garrigoza Vera, el jefe de las Fuerzas Militares, hay información de que los sindicalistas de STEIBI «quieren ir más de lo que están haciendo, inclusive quieren afectar a las maquinarias, a las turbinas, entonces, amerita la presencia militar». Garrigoza señaló que las informaciones que maneja el gobierno revelan que «hace falta» la militarización de la usina, que estará a cargo de la Tercera División de Infantería, que está en la zona, la que será reforzada con personal de otras divisiones del Ejército. También podrían ser convocadas tropas especiales, aunque por el momento no participarán del operativo. El jefe militar aclaró que en el lado paraguayo no ingresarán tropas brasileñas, que se encargarán de montar un operativo en la margen izquierda, en territorio de ese país. El trabajo lo hará «cada uno por su lado, pero en coordinación», dijo ayer Garrigoza. Temores Por su parte, el ministro del Interior, Julio César Fanego, aseveró que el objetivo del operativo es garantizar la libre circulación y el derecho de las personas que no están adheridas a la huelga. La Policía Nacional se encargará de la seguridad externa de la represa, en el lado paraguayo y los militares ingresarán a la usina, explicó. Señaló que el gobierno maneja información de que podría ocurrir «algún accidente que perjudique a la usina». Según Fanego, existen dudas y sospechas de que podría ocurrir algún percance. «Nosotros recibimos la orientación del general Garrigoza, por el momento nada será adoptado, pues se va a esperar la culminación de la negociación y veremos también qué deciden los que están de huelga», dijo Fanego, minutos antes de que se resuelva militarizar la usina.






