El ministro Albretch dijo que prestaba un buen servicio y cubría las necesidades de un amplio sector de la población. El SAMIC ni otros centros asistenciales de la zona tienen un servicio similar. Los pacientes que necesiten cuidados intensivos deberán recaer en el Pediátrico de Posadas. Deben y les deben 50 mil pesos. Los médicos no cobraban guardia desde hace un año. [su_note note_color=»#cdcdcd»]Esto refleja las consecuencias de la crisis que atraviesan las obras sociales, sindicales y privadas, "una situación que vivimos a diario, ya que en los centros de atención pública estamos recepcionando a toda la población que carece de esos beneficios y[/su_note]Onda preocupación causó al ministro de Salud Pública de la Provincia el cierre del Centro de Cuidados Intensivos Pediátricos y Neonatales (CIPEN) de Eldorado. El doctor Telmo Albretch, indicó que el servicio de terapia intensiva de pediatría que dependía del Instituto Materno Infantil (IMI) era muy bueno y cubría las necesidades de un amplio sector de la de la población del Alto Paraná. El funcionario sanitario indicó que en el SAMIC ni en la zona hay servicio similar por lo que los casos que se presenten deberán ser derivados al Hospital Pediátrico de Posadas o a las clínicas de esta capital. Lo que trae aparejado serias complicaciones como son los gastos de traslados y de permanencia de familiares junto a los pequeños pacientes lejos de sus hogares. En ese sentido Albretch explicó que «la salud pública no es un problema solo del ministerio sino también de los privados porque el sistema de salud es solo uno». Esto refleja las consecuencias de la crisis que atraviesan las obras sociales, sindicales y privadas, «una situación que vivimos a diario, ya que en los centros de atención pública estamos recepcionando a toda la población que carece de esos beneficios y también a los que si lo tienen pero sus obras sociales están suspendidas». Justamente el retraso de los pagos de las obras sociales fue una de las causales del desfinanciamiento del CIPEN según señaló, a Radio A, la pediatra Miriam Da Silva en su condición de socio gerente de la institución. A partir del año 1999 comenzaron a disminuir las facturaciones, a extenderse los retrasos del cobro de servicios lo que produjo la complicación a la hora de pagar los insumos y el mantenimiento indicó. «A los atrasos en los pagos de las obras sociales» dijo «se le suma el gasto de insumos, oxígenos y medicamentos que se le suministra a los pacientes» completó. La pediatra agregó que en la institución poseen incubadoras, monitores para medir signos vitales y saturación de oxígeno, respiradores, bombas de infusión continua, entre otros elementos que son utilizadas para la atención de los niños pacientes. La institución atendió a 1291 pacientes durante los cinco años de funcionamiento «lo que hace un promedio de cobertura de cuidados intensivos de 20 niños al mes» con diferentes enfermedades y situaciones graves. Como el principal servicio que prestaba era el de terapia intensiva y neonatal se atendían muchos casos de niños prematuros que requerían respirador y monitoreo continuo. Además, dijo Da Silva «asistimos a chicos con meningitis, peritonitis y otros cuadros serios». En lo estrictamente financiero, la gerente del CIPEN aseguró que «nos queda por cobrar 50 mil pesos, que es lo mismo que tenemos que pagar». Explicó que tienen un atraso desde el mes de mayo en el pago de los sueldos y que «estamos en una situación insostenible en el trato con el personal que trabaja muy bien en la institución». Aseguró también que «los médicos hace más de un año que trabajaban sin cobrar las guardias». Remarcó que «desde mayo venimos realizando reuniones y ya había socios que querían cerrar. Hasta que en una reunión ampliada de la comisión directiva se decidió el cierre».






