La esposa de uno de los imputados contó cómo sucedieron los hechos. Indicó que no lo hizo antes porque estaba amenazada de muerte. Los hermanos se querían quedar con los bienes de la víctima. Los hermanos Mirian y Edmigio Méndez quedaron ayer al borde de ser condenados a prisión perpetua por el delito de homicidio calificado. Están acusados de envenenar y luego asfixiar a un hombre para quedarse con todos sus bienes. Los hermanos están imputados del delito de «homicidio calificado, con alevosía», motivo por el cual podrían ser condenados a prisión perpetua. Ayer comenzó el juicio oral y público donde se decidirá su suerte. La esposa de Edmigio, Norma Natividad Romualdo relató que vio cuando los hermanos prepararon el raticida y se lo dieron a Dante Daniel Romani (41) mezclado con jugo Ades. Todo se inició a mediados del año pasado, cuando Romani se separó de su esposa, en Jardín América, y contrató como empleada doméstica a Mirian Méndez. Pronto nació un romance entre ambos y el hombre le habría propuesto que fuera a vivir con él. A fines del año pasado la pareja se mudó a una vivienda ubicada sobre la calle San Marcos de Posadas. En ese entonces, Romani reconoció como propia una hija de su pareja, con lo cual la menor se transformó en la heredera natural de las pensiones y los bienes. A principios de este año, la víctima puso a nombre de su pareja un automóvil Peugeot 405 y una traffic le fue transferida a su cuñado. De acuerdo con la investigación judicial, a mediados de marzo, Miriam y su hermano Edmigio habrían decidido matar a Romani, que se había transformado en una carga debido a que estaba postrado. Los hermanos le hicieron ingerir un raticida, lo cual le produjo una lenta agonía. Al ver que el hombre no moría, le colocaron sobre la cabeza una bolsa plástica y el deceso se produjo por asfixia, de acuerdo con el informe del equipo forense del Poder Judicial. El cuerpo de Romani fue enterrado en proximidades del arroyo Pindapoy Grande, sobre la ruta 105, donde fue encontrado en abril por un grupo de policías que estaba abocado al esclarecimiento de la desaparición del hombre. Edmigio y Mirian Méndez están detenidos desde entonces y se negaron a prestar declaración ante el juez Eduardo D’Orsaneo, quien los procesó como coautores del brutal homicidio. Los hermanos son juzgados por los jueces Demetria González de Canteros, Angel Dejesús Cardozo y Martín Errecaborde, quienes dictarán la sentencia hoy, tras escuchar los alegatos de los abogados defensores.







