El año pasado se vendieron 3.000.000 de kilos. Se estima que la presente campaña producirá 4.500.000 kilos. Las mandarinas «okitsu» son las que tienen mayor demanda. [su_note note_color=»#cdcdcd»]"El único problema que tenemos es que los fletes subieron un poco y que el Euro se cotiza más alto, lo que desvaloriza el dólar. De todas maneras vamos a apuntar a mercados como Inglaterra, Canadá o Indonesia, donde tenemos buena penetración con el produc[/su_note]La división citrus de la Cooperativa Tabacaleras de Alem estima que este año las exportaciones se incrementaran en un 50% respecto al nivel de ventas del 2.000. Según el gerente de comercialización, Juan Carlos Roses, la producción alcanzará los 4.500.000 de kilos contra los 3.000.000 de la campaña pasada. Si se cumplen estos pronósticos, los ingresos pasarían de los 800.000 a 1.200.000 pesos. «El único problema que tenemos es que los fletes subieron un poco y que el Euro se cotiza más alto, lo que desvaloriza el dólar. De todas maneras vamos a apuntar a mercados como Inglaterra, Canadá o Indonesia, donde tenemos buena penetración con el producto», refirió. La «vedette» de la producción citrícola de Misiones es la mandarina de la variedad okitsu, que tiene una maduración temprana (por eso se la llama «primicia») y que comienza a cosecharse en el mes de febrero. «A fines del mes pasado salieron los primeros embarques hacia Inglaterra», comentó Roses, quien añadió que esta será la cuarta campaña que encara la cooperativa la división citrus de la cooperativa. En ese sentido, añadió que las exportaciones involucran el 50% de la producción, ya que la otra mitad se destina al mercado interno. «Tenemos entrada en todos los grandes supermercados, pero existe una recesión muy marcada que dificulta la comercialización en el país. De todos modos creemos que va a ser un año bueno, sobre todo para las mandarinas, aunque podría haber problemas de mercado para las naranjas», anticipó. Un informe realizado el año pasado por el INTA Montecarlo indica que en la provincia existen unos 1.100 productores que totalizan 8.450 hectáreas de cítricos, repartidas en 2.800 de naranja, 3.200 de mandarina, 450 de pomelo y 2.000 de limón. En el mismo documento se señala que el 38% de las mandarinas son destinadas al industria (elaboración de jugos y derivados), el 42% se consume como fruta fresca en el mercado interno y el 20% restante se comercializa al exterior. Muy lejos están los otros cítricos: Las naranjas (67% industria, 29% fruta fresca y 4% exportación), el pomelo (100% industria) y los limones (75% industria, 21 % fruta fresca y 4% exportación). «Nosotros tenemos incorporados unos 150 productores, con unas 2.700 hectáreas que mantienen una cosecha constante desde febrero hasta noviembre, en los distintos cítricos», detalló Roses. CALIDAD A SALVO Las mandarinas misioneras lograron una buena presencia en los mercados externos gracias a los esfuerzos de los productores por cumplir con los exigentes requisitos fitosanitarios que imponen los compradores. Este control es realizado periódicamente de manera conjunta por los técnicos de la Dirección General de Citricultura -dependiente del Ministerio del Agro y la Producción- y los del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA); organismo que emite la certificación correspondiente. La actividad citrícola misionera está distribuida en once zonas : Norte (localidad de Andresito), Eldorado, Montecarlo, Libertador General San Martín, San Ignacio y San Vicente. Además de El Soberbio, Alto Uruguay, Centro (Oberá, Campo Viera, Campo Grande, Aristóbulo del Valle), Leandro N. Alem y Sur (Apóstoles, San José, Concepción dela Sierra , Azara). La producción, a su vez, tiene dos destinos. Uno de ellos es la planta de empaque que posee la Cooperativa Tabacalera de Misiones en la localidad de Leandro N. Alem. El otro es la firma Citrícola Chajarí S.A., ubicada en Garuhapé, que lleva las mandarinas hasta la provincia de Entre Ríos, donde las empaca y las exporta. Este año el monitoreo efectuó en enero, abarcó unas 1.200 hectáreas de cítricos y apuntó más precisamente a comprobar el estado de las plantaciones de la variedad Okitsu, destinadas al mercado europeo. Según los datos registrados, en ninguna de ellas se halló rastro de «cancrosis» o de «mancha negra», que son dos de las enfermedades más frecuentes en los cítricos. Según el ingeniero agrónomo Héctor Barboza, coordinador del Programa Citrus, de la cartera agraria provincial las exigencias del mercado Europeo se acentuarán aún más y llegarán hasta los certificados de «trazabilidad» impuestos a otros productos. Los mismos consisten en la documentación que indique el camino seguido desde la planta hasta la góndola y permite que, en caso de problemas, se pueda detectar en qué punto estuvo la falla. «Si se impone ese requerimiento no vamos a tener inconvenientes porque nuestras mandarinas tienen un seguimiento desde la plantaciones hasta el embarque», aseguró finalmente Roses.







