El bloque de senadores justicialistas decidió reemplazar a Antonio Cafiero en la vicepresidencia del Senado, como forma de castigo por haber denunciado el escándalo de coimas en la Cámara Alta. Lo reemplazará Eduardo Menem. Ustedes creen que me matan, yo creo que ustedes se suicidan», advirtió hoy a sus colegas el senador bonaerense Antonio Cafiero, en el marco de la sesión en la que se resolvió su salida de la vicepresidencia primera de la Cámara alta. El legislador fue reemplazado por el senador Eduardo Menem, cuya candidatura al cargo recibió el respaldo de la mayoría de la bancada del PJ, el bloque radical y de los partidos provinciales. El reemplazo de Cafiero fue interpretado por sus pares en la Cámara alta como «una sanción directa» por las molestias que provocó en el seno del cuerpo las denuncias sobre el presunto pago de sobornos a cambio de la sanción de la ley de reforma laboral. Uno de sus defensores en el recinto fue el senador Héctor Maya, quien integra junto a Cafiero el bloque del «Justicialista Federal» del Senado, teniendo en cuenta que el puntano Alberto Rodríguez Saá consumó hoy su renuncia para ocupar un cargo en el Ejecutivo provincial. «Cafiero es un hombre ejemplar en lo humano y no estoy dispuesto a aceptar que sea receptor de sanciones del propio cuerpo», dijo el legislador entrerriano. Maya insistió en que «el desplazamiento que se pretende hacer de Cafiero no es una cosa novedosa y que fue intentada por la propia Alianza», tras lo cual agregó su negativa a «ser corresponsable y solidrio con quienes lo pretenden castigar». Como contrapartida, el flamante vicepresidente primero, Eduardo Menem, aseguró que «si tuviera la sospecha de que mi designación es un acto de revancha o de castigo no hubiera aceptado este cargo». Cafiero quedó apartado del bloque peronista luego de afirmar que tenía «certezas» de que se habían pagado coimas en la Cámara alta. Acto seguido, se incorporó al mini bloque Justicialista Federal con otros dos escindidos y disidentes de la bancada mayoritaria -Rodríguez Saá y Maya- y dejó de participar de las reuniones del peronismo, a pesar de los intentos de mejorar la relación que procuró el presidente del bloque, José Luis Gioja.







