La investigación está a cargo de la Policía Bonaerense y la Gendarmería. Están analizando las actividades de Miguel Fernández, quien fue detenido hace dos semanas con 30 kilos de marihuana. Después se supo que era buscado por un homicidio calificado. Miguel Fernández, un chaqueño de 40 años fue detenido por Gendarmería hace dos semanas cuando viajaba a Buenos Aires con un cargamento de casi 30 kilos de marihuana, pero en realidad este hombre escondería una historia negra, truculenta, que ahora la Gendarmería intenta develar con la colaboración de la Policía Bonaerense. A Fernández se lo acusa de haber matado de 18 puñaladas a Perla Escobar, una misionera de 22 años, oriunda de Bernardo de Irigoyen que cayó en manos de una red dedicada a la prostitución. Se cree que Fernández la asesinó porque la joven quería abandonar el oficio para cursar una carrera universitaria. Además, estaba embarazada y conocía demasiado los movimientos de la banda porque fue pareja de quien se transformaría en su victimario. El cuerpo de Escobar -según su documento argentino- o Rosana Escobar -de acuerdo con su identificación del Paraguay- fue encontrado descuartizado y decapitado en un arroyo de Punta Lara el 13 de marzo del año pasado. Inmediatamente las sospechas recayeron sobre Fernández, su hermano Rito y Luis Sanabria, propietario de un cabaret en La Plata. Durante un allanamiento, la Policía halló en su poder clorhidrato de cocaína. Tras el hallazgo del cuerpo de la prostituta, la Policía Bonaerense incautó un Peugeot 504 de Fernández que tenía manchas de sangre, al igual que un cuchillo y un destornillador. De acuerdo con la investigación que se realiza en La Plata, el detenido es un conocido proxeneta que regenteaba un local donde se detectó a numerosas prostitutas brasileñas, paraguayas y dominicanas. Tras matar y descuartizar a Escobar, Fernández viajó a Asunción, donde organizaba grandes fiestas. También se estableció que voló hacia España, aunque se desconoce el motivo del viaje. Pero las actividades del proxeneta no terminan aquí. Los investigadores creen que adquirió varias propiedades en Encarnación con dinero que provendría del narcotráfico. Fernández podría ser uno de los cabecillas de una vasta red dedicada no sólo al comercio sexual en La Plata, sino también a la comercialización de marihuana y cocaína. La Justicia Bonaerense había solicitado su captura en otras tres causas, además del homicidio calificado de Escobar, delito por el cual podría ser condenado a prisión perpetua.







