El hecho ocurrió ayer, cuando la víctima volvía de dar un examen. La nena murió asfixiada con un trozo de su guardapolvo. El homicida, que tiene 41 años y está detenido, podría ser condenado a prisión perpetua. Un hombre que tendría antecedentes por violación fue detenido ayer a la tarde por la Policía en Bonpland, acusado de haber raptado y asfixiado a una estudiante de nueve años cuando regresaba de rendir un examen en la Escuela Provincial 13. Este caso es muy similar al que se produjo el 26 de octubre de 1999 en la Colonia Pastoreo, en San Ignacio, donde resultó víctima Marisa Centurión. El autor del hecho fue condenado la semana pasada a prisión perpetua por el Tribunal Penal 2. Fuentes policiales dijeron que el hecho habría ocurrido ayer a media tarde cuando María Olivera, de nueve años, regresaba a su casa tras rendir un examen en la Escuela 13. En el camino habría sido interceptada por Rubén Aníbal González, de 41 años, quien desde hace un tiempo reside con sus padres en Bonpland. La nena había salido cerca de las 12 para ir hasta el establecimiento educacional que está a unos 1500 metros de su casa. Al ver que su hija no regresaba, Juan Antonio Olivera envió a su hijo mayor hasta el establecimiento educacional, pero allí tampoco estaba, A las 16.30 se presentó en la comisaría y denunció que su hija todavía no había vuelto de la escuela y desconocía su paradero. Cuando Olivera se encaminó hacia la Policía se cruzó con González, quien le dijo que había visto a la nena cuando caminaba hacia su casa. Tras tomar conocimiento del hecho, la Policía y un grupo de vecinos iniciaron la búsqueda. El cuerpo fue hallado poco antes de las 17.00 por un veciino de apellido Satori. Estaba a unos 600 metros de su casa y rápidamente las sospechas se centraron en González. Al menos tres personas dijeron haberlo visto caminar velozmente detrás de la menor cuando esta regresaba de la escuela. El cuerpo fue encontrado en una zona de pastizales, boca abajo. El médico policial estableció que la muerte se produjo por asfixia, ya que el pedazo de guardapolvo que el victimario introdujo en la boca de la nena para que no gritara se desplazó hasta la garganta y le obstruyó las vías respiratorias. Fuentes policiales indicaron que en principio se descartó la posibilidad que la menor haya sido violada, ya que el cuerpo fue encontrado vestido correctamente y tampoco presentaba signos de violencia. Los investigadores creen que en realidad González no tuvo tiempo de consumar la violación, ya que la estudiante falleció a los pocos minutos. Esta situación puso en fuga al individuo, que luego fue detenido en el pueblo, a unos 500 metros del lugar donde se halló el cadáver. Esta mañana trascendió que González tendría antecedentes por violación en Buenos Aires y desde hace algunos meses está viviendo con sus padres ancianos, ya que no cuenta con un trabajo estable. Por este hecho, el depravado podría ser condenado a prisión perpetua, según fuentes judiciales. Esta mañana los médicos forenses realizaron la autopsia para determinar las causas del deceso de María Olivera, mientras que el detenido quedó alojado en la comisaría de Bonpland a disposición del juez subrogante José Antonio Reyes, aunque mañana el caso pasará a manos de la jueza de Leandro N. Alem Selva Raquel Zuetta, quien regresa de sus vacaciones. HISTORIA REPETIDA El 26 de octubre de 1999, Marisa Ramona Centurión (12) fue sola a la escuela 44 de la colonia Pastoreo, en San Ignacio, porque su hermano decidió faltar. Cuando regresba fue interceptada por Osvaldo Manuel «Nene» Rojas, de 21 años, quien la introdujo en un monte, donde la violó y estranguló. El cuerpo de la chica recién fue encontrado una semana después y las sospechas se centraron sobre Rojas, quien había desaparecido de la colonia sin dejar rastros. TRas una paciente búsqueda, la Policía lo detuvo en los primeros días de noviembre en San Ignacio. Confesó ser el autor del hecho ante la Justicia, aunque durante el juicio oral y público que se realizó la semana pasada negó todo. Inventó una historia fantástica pero terminó confesando que violó y mató a la chica, motivo por el cual fue condenado a prisión perpetua por los jueces Juan Enrique Calvo, Roque Martín González y José Domingo Rotela.







