Las maniobras se habrían iniciado aproximadamente en 1995. Uno de los involucrados incluso «truchó» la muerte de su suegra. Ya se probó que cobraron 18 mil pesos. Los involucrados son un comisario general y un mayor que están separados de su cargo desde el año pasado La situación de dos altos jefes de la Policía de Misiones involucrados el año pasado en una tentativa de estafa volvió a complicarse la semana pasada cuando una compañía aseguradora los denunció por haber cobrado seguros de vida de dos personas que nunca fallecieron. Ahora se habría constatado la existencia de un cuarto caso y los investigadores sospechan que en la medida que se sigan revisando los expedientes, surgirán otrtos casos similares. Los principales protagonistas son el comisario mayor Roberto Franco y el comisario general Ramón Osvaldo Fraga. Este último estaba próximo a acogerse al retiro tras llegar al grado máximo. Ambos fueron separados de sus cargos en la Jefatura de Policía el año pasado al detectarse el primer caso y continúan suspendidos y sujetos a un sumario administrativo que le permitirá al Jefe de Policía darlos de baja. El primero de los casos fue denunciado el año pasado por la propia Jefatura ante la fiscal de Instrucción 1, Amalia Benedicta Spinnato y el juez Horacio Enrique Gallardo. TRas una serie de recusaciones, a fines del año pasado la causa pasó a manos del juez Eduardo DOrsaneo, quien había citado a uno de los sospechosos para que prestara declaración indagatoria en la causa, pero la medida fue suspendida tras la presentación de un certificado médico. Ahora DOrsaneo -está subrogando a Ramón Grinhauz- analiza la posibilidad de unificar las causas, según trascendió hoy. LA PRIMER DENUNCIA De acuerdo con lo que se pudo establecer, el mayor Franco inició los trámites para cobrar un seguro de vida de una menor hija de un suboficial de Policía de apellido Chávez que actualmente presta servicios en Apóstoles. La suma reclamada por Franco en nombre de Chávez rondaba los 6.000 pesos. Al iniciar los trámites presentó la fotocopia de un certificado de defunción de la menor. Dicha fotocopia estaba firmada por Fraga, quien certificaba que era copia fiel de un original que aparentemente nunca tuvo frente a sus ojos pero estampó su firma por la confianza que le tenía a su colega. Ante la Dirección de Servicios Sociales Franco habría señalado que él realizaría todos los trámites por Chávez, quien supuestamente sería un familiar cercano. El caso quedó al descubierto cuando los funcionarios de Servicios Sociales se comunicaron con Chávez para obtener mayores precisiones sobre el monto que percibía en concepto de sueldo. El suboficial le dijo que nunca inició los trámites ni le otorgó mandato a Franco para que lo hiciera, ya que su hija estaba viva. LOS OTROS CASOS La semana pasada la compañía aseguradora La Caja desembarcó en el juzgado de DOrsaneo con una denuncia tras comprobar que habían abonado 12 mil pesos por la supuesta muerte de familiares de dos policías, constatándose luego que ambos gozaban de buena salud. Fuentes judiciales revelaron que en las maniobras aparecen involucrados nuevamente Franco y Fraga. Al igual que en el primer caso, los «muertos» son familiares de suboficiales que prestan servicios en el interior de la provincia. Por otra parte, desde la Jefatura de Policía le habrían comunicado al juez DOrsaneo que se detectó una nueva defraudación con el mismo «modus operandi». En este caso se habría fraguado la muerte de la suegra del comisario Franco. Los investigadores sospechan que las maniobras se iniciaron en 1995 aproximadamente y no se descarta la posibilidad que en los próximos días surjan nuevos casos.







