«Si la lista se conoce habrá un escándalo político»

El legislador lidera con Carrió la investigación sobre lavado de dinero. Dijo que la creación de la Unidad de Investigación Financiera es solamente una medida «efectista». También insistió en las «dudas» por el crecimiento explosivo del Grupo Macro, de cuyas filas proviene el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo. [su_note note_color=»#cdcdcd»]El presidente del banco Macro, Jorge Brito, en una entrevista con el diario El Territorio negó las acusaciones de Carrió y aseguró que “no le consta” que la legisladora haya acusado al banco. Por ahora, la entidad considera necesario esperar el desarrollo[/su_note]Desde que el Senado de los Estados Unidos difundió el 5 de febrero un informe que involucra al Banco República en posibles operaciones de lavado de dinero, el diputado demócrata mendocino Gustavo Guiterrez se convirtió en una de las figuras más asediadas por la prensa junto con la radical Elisa Carrió. Ambos llevaron adelante las investigaciones que el Senado norteamericano incluyó en un informe que guarda los nombres de funcionarios, empresarios y políticos argentinos responsables de misteriosas transferencias de dinero a través de bancos en paraísos fiscales. Ayer Gutiérrez cargó contra el Central por el supuesto encubrimiento de las operaciones del Banco República del banquero menemista Raúl Moneta -ex socio del Citicorp en el avance sobre los medios del grupo CEI-y dijo que el descabezamiento del titular de la entidad monetaria, Pedro Pou, sería como bajar un peón de un tablero de ajedrez para salvar a la reina. El legislador está convencido de que a través del Federal Bank -asociado al República- se habría canalizado el grueso del dinero de la corrupción política de los últimos años. Y asegura que si se conocieran en el país los nombres que figuran en las transferencias a Bahamas y otros paraísos fiscales se desataría un temible escándalo político. Como lo hizo Carrió, Gutiérrez también apuntó al Banco Macro-Misiones, una entidad cuyo directorio integraba el actual jefe de Gabinete, Chrystian Colombo. Dijo que les llama la atención su crecimiento explosivo con el avance en las privatizaciones de la banca provincial y sus conexiones con la política, especialmente, la Coordinadora radical. ¿Sus investigaciones sobre el lavado de dinero arrancan siguiendo los pasos al Banco República de Raúl Moneta? El caso comienza con la caída del banco de Mendoza controlado por el banco República. En el caso de Carrió coincidimos porque ella estaba investigando las operaciones de una firma de Moneta con sede en las Bahamas, que tenía parte del edificio que alquila telefónica en la calle Tucumán al cero en Buenos Aires. Y en Estados Unidos el subcomité de bancos del Senado ya estaba investigando las acciones de bancos americanos en terceros países, entre ellos al Banco Mercado Abierto vinculado al manejo de dinero del Cártel de Juárez en la Argentina. ¿Cuándo confluyen estas tres líneas de investigación en un mismo hilo conductor? En mayo del año pasado llevamos esta información al subcomité de bancos que estaba elaborando un informe (que se conoció a principios de febrero) y que se extendió cuando recibieron los detalles que aportamos.. En realidad, lo que llevamos con Carrió es toda información que ya existía en la Argentina y éste es el dato político. El juzgado federal 1 de Mendoza al investigar la caída del Banco de Mendoza controlado por el Banco República tenía una cantidad de pruebas periciales que, lamentablemente, fueron anuladas por un montaje de ingeniería jurídica que le permitió al banquero Raúl Moneta sacar la causa de la provincia para traerla a Buenos Aires. A través de esta operación jurídica con la participación de los jueces Gustavo Literas y Carlos Liporaci y los camaristas Riva Aramayo y Vigliani se desestimaron todas las pruebas periciales y testimoniales realizadas en Mendoza. Esa es una parte de la investigación. La otra la conseguimos al detectar que las líneas técnicas permanentes del Banco Central habían advertido con auditorías parciales que el banco República, a través del Federal Bank que aparecía como un banco asociado con sede en las Bahamas, tenía en sus registros operaciones más que sugestivas de transferencia de dinero vía sociedades anónimas del Uruguay que eran trianguladas por el Federal Bank hacia el Citibank en Nueva York. ¿Cómo funcionaba esta conexión Banco República-Federal Bank-Citi? La vinculación con el lavado de dinero es una de las cosas más difíciles de probar. Lo han dicho los Premios Nobel de Economía John Samuelson y Milton Friedman: cuando piden que se legalice el consumo de drogas no es por la droga en sí sino porque que es más difícil seguir la pista del dinero proveniente del narcotráfico que la de los propios cargamentos de droga. Se estima que el lavado de dinero mueve anualmente en el mundo 600 mil millones de dólares. ¿Cuánto se lava en la Argentina? Yo conozco poco sobre narcotráfico y su vinculación con el lavado de dinero, pero no se olvide que, técnicamente, el lavado de dinero proviene también de la evasión impositiva, del contrabando -tenemos en el país dos casos emblemáticos como el del oro y el tráfico ilegal de armas a Ecuador y Croacia- o del tráfico de órganos y personas que las versiones enfocan en Ciudad del Este (Paraguay), en la Triple Frontera o en la provincia de Misiones. Y está todo el dinero de la corrupción, la entrega y el cobro de sobornos para la concesión o venta de empresas privatizadas y después de la renegociación de todos los cuadros tarifarios. Da la impresión por lo que dice el informe del Senado de los Estados Unidos que el Federal Bank ha manejado el grueso del dinero de la corrupción de los últimos años. Moneta siempre era considerado una figura con mucho poder en el gobierno menemista. Dicen que tenía acceso libre al despacho presidencial y que Menem llegaba a interrumpir reuniones de gabinete para atender sus llamados. ¿Cree, como indican algunas versiones, que Moneta conduce al ex presidente Menem? El lavado es un juego que se realiza a través de testaferros. Por lo tanto para investigar hay que reconstruir una ruta como si fuera un rompecabezas para detectar qué personas están vinculadas a esta cadena de eslabones sueltos. Y las vinculaciones no aparecen tan fácilmente como para asegurar que uno era testaferro del otro. ¿Cuáles son los nombres de políticos, empresarios y dirigentes argentinos comprometidos que el subcomité de bancos del Senado revelaría en las próximas semanas? No puedo dar nombres a pesar de que me mostraron una lista para preguntarnos si esas personas eran significativas o representativas de algo en la Argentina. Los nombres que figuran en depósitos que se hicieron desde el Federal Bank al Citibank de Nueva York son parte de la documentación que se dará a conocer si es necesario o si surge de las audiencias públicas y los datos que divulguen los que han conseguido esta información en los Estados Unidos. Básicamente, Carrió y yo no conseguíamos esta información porque el Congreso argentino no tiene facultades para acceder al secreto bancario como sí lo tiene el de los Estados Unidos, que puede pedirle a cualquier banco datos sobre la identidad de un cliente y sobre el origen de los fondos que transfiere. Yo creo que si se conoce esta lista va a provocar un escándalo político. Y no porque sea ilegal enviar dinero al exterior, sino por su origen y por la forma de triangulación a través de paraísos fiscales. Muchos tendrían que explicar por qué se depositó dinero a través de una firma constituida en Uruguay para mandarlo de ahí a las Bahamas después a una cuenta del Citi en Nueva York y de ahí, posiblemente, reingresarlo a la Argentina bajo la forma de fondos comunes de inversión para la compra de medios de comunicación, empresas privatizadas, compañías telefónicas, canales de televisión, radios y editoriales periodísticas. ¿Alude al emporio de multimedios que pretendía erigir Moneta? No se olvide que el CEI en su momento llegó a controlar Azul Televisión, Telefé, Radio Continental, Editorial Atlántida y seguía en la compra de medios. El martes, en un artículo de Joaquín Morales Solá en el diario La Nación se sostiene que la diputada Carrió quiere extender las investigaciones sobre las supuestas «operaciones sospechosas» del Banco Macro Misiones. El jefe de Gabinete Chrystian Colombo, estuvo relacionado con el Macro a través de una sociedad de Bolsas, que pertenecía en un 50 por ciento a la entidad bancaria. Colombo integró el directorio. Es uno de los bancos que ha despertado nuestras dudas. Y estamos tratando de saber cuáles son las verdaderas conexiones de este banco no solamente con la política local o en el Noroeste argentino. ¿Los lazos con la Coordinadora radical de los que habla el mismo artículo? Por supuesto que surge alguna pregunta sobre la independencia que puede tener el jefe de gabinete por la participación que tuvo en este banco. Yo confió en su palabra (la de Carrió) porque como dirigente del radicalismo conoce desde adentro a este movimiento político de su partido con alguna vinculación financiera. Pero no hago juicios de valor sobre eso, porque desconozco el tema. ¿Qué les provoca dudas sobre el Banco Macro? Básicamente el crecimiento explosivo que tuvo y justamente el hecho de avanzar sobre la banca estatal de algunas provincias, lo que requiere siempre de un aceitado contacto político. Por ejemplo, de no haber sido por su aceitado contacto político, el Banco República no se podría haber quedado con los dos bancos estatales de Mendoza. Esos son los motivos de investigación porque lo que estamos advirtiendo es que todo esto le ha dado una gran inseguridad al sistema financiero argentino. ¿Qué opina de la posición que tomó Machinea sobre esta investigación? Yo me pregunto cuál es el Machinea que está hablando. El de noviembre que junto con Colombo nos pedía a los partidos de la oposición que lo apoyáramos para sacar el nuevo Presupuesto; el que obligaba a las provincias justicialistas a firmar el nuevo Pacto Fiscal para poder salir a buscar los 45 mil millones de dólares de blindaje porque, según él, había sufrido un golpe de mercado que dejó al país sin financiamiento en 24 horas. A este que escuchamos ahora no es el mismo Machinea, cuando relativiza estas investigaciones que le ponen nombre y apellido a lo que él denunciaba en noviembre. ¿La conducción del Banco Central hizo la vista gorda a las operaciones de lavado de dinero? Este es un dato importante. Porque los Estados Unidos no han descubierto nada, lo que hubo es información que fue tomada con seriedad por el subcomité de bancos del Senado de los Estados Unidos y eso provocó conmoción acá en la Argentina. Pero esa información estaba acá. Es lo que tenía el Juzgado Federal de Mendoza sobre la caída del Banco de Mendoza y, fundamentalmente, lo que surgió de las auditorías parciales que hacía el Central con su línea de técnicos y que ya sugería que algo extraño pasaba en esas triangulaciones de fondos del Banco República al Federal Bank y con estas sociedades constituidas en Uruguay, en Bahamas o en las Islas Caimán. En consecuencia, acá hay una responsabilidad del Banco Central pero no solamente de Pedro Pou, yo estoy alarmado por el grado de superficialidad, frivolidad y especulación política de las últimas horas, donde todos son campeones de la investigación y todos le piden la cabeza a Pou. ¿Buscan un chivo expiatorio para frenar el escándalo? Pou puede tener tanta responsabilidad como el señor Bousico que estaba a cargo del área de lavado de dinero y que renunció hace quince días sin que nadie le pregunte por qué se fue o por qué está en Patagon.com, que es un sitio financiero y que por la ley de ética pública es una función incompatible para un hombre que ha manejado información soberana del sistema financiero y monetario argentino. También puede tener responsabilidad el señor Bomper que es el encargado de la superintendencia y de la supervisión de entidades. O el vicepresidente del Central, Martín Lagos, al que ahora se lo presenta como representante del Central a la Unidad de Inteligencia Financiera. Parece que se desconociera que en los organismos colegiados (como lo es el Central) tienen responsabilidad desde el presidente hasta el último síndico. Cuando fuimos a buscar al síndico en el Central nos encontramos con que se llama Carlos Enrique Menem y no nos da ninguna explicación. Acá hay que hablar de la responsabilidad del directorio del Banco Central y no de Pedro Pou exclusivamente. ¿Las investigaciones se extienden también a cuando el ex ministro Roque Fernández era presidente del Central? La investigación empezaría desde principios de los ’90, por lo tanto esto empieza con Javier González Fraga y la llegada del BCCI de Gaith Pharaon a la Argentina. Por lo tanto también Domingo Cavallo al que algunos quisieran convertirlo en el relevo de Pou también podría ser investigado ya que por entonces era ministro de Economía Bueno, ya tenía autonomía el Banco Central; pero estamos hablando de saber qué pasaba con las operaciones de fiscalización o los sistemas ideados para evitar el lavado de dinero. ¿Tiene idea de adónde llevará todo esto? No me animo a decirlo. Creo que las medidas que han dictado recientemente son meramente efectistas, sólo una consecuencia práctica. La creación de esta unidad de Inteligencia Financiera con el vice del Central es como si lo hubieran puesto al mismo Pou. Y sacarlo ahora a Pou es como descabezar a un peón de un tablero de ajedrez para salvar a la reina.

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