Dijo que va a demostrar que Pedro Pou -titular del Central- es un delincuente y que los políticos quieren cubrir las investigaciones. «Es un comportamiento casi mafioso», acusó [su_note note_color=»#cdcdcd»]Destacó que en la Argentina "están preocupados quienes han vivido al amparo de la impunidad de un régimen que no los controlaba y que esa impunidad estaba garantizada por el señor Pou" y alertó al Gobierno sobre quienes "están en las cuentas y van a trata[/su_note]La legisladora radical Elisa Carrió reclamó hoy el alejamiento de «todo el directorio del Banco Central, una vez que se demuestre su absoluta complicidad» con los casos de lavado de dinero que se investigan en el país y en los Estados Unidos. Al hacer referencia a la embestida desde distintos sectores políticos para lograr el alejamiento del presidente del Banco Central, Pedro Pou, la legisladora expresó: «No quiero que Pou se vaya ahora, porque en verdad quiero que se vaya todo el directorio del Central una vez que se demuestre su absoluta complicidad». «No me preocupa que Pou, quien ha hecho tanto daño, esté 20 días más. No digo que se vaya, digo que es un delincuente y que quiero que termine preso y lo voy a probar», aseveró la chaqueña en declaraciones a Radio Mitre. Destacó que en la Argentina «están preocupados quienes han vivido al amparo de la impunidad de un régimen que no los controlaba y que esa impunidad estaba garantizada por el señor Pou» y alertó al Gobierno sobre quienes «están en las cuentas y van a tratar de acercarse al Presidente para hacer la embestida por la impunidad». «Es un comportamiento casi mafioso: es decir no investiguen al estado mafioso, a la corrupción, porque si no podríamos retirar capitales. La presencia de sus negocios acá está vinculada al mantenimiento del Estado mafioso, a una complicidad entre parte del sector público y privado para que se pueda robar el país impunemente», expresó. En referencia a una presunta embestida para resistir el alejamiento de Pou destacando las supuestas consecuencias para el sistema financiero y económico del país, consideró que existen «dos juegos: Wall Street dijo que no le interesa quién sea el presidente del Banco Central, le interesa que haya una política monetaria definitiva». Por otro lado, destacó un «operativo a favor de la impunidad» en un intento de «desacreditación (de la investigación) diciendo temamos por los mercados» y advirtió a «aquellos que figuran en las cuentas y están haciendo operaciones de prensa: nos van a obligar a demostrar antes de tiempo quién es quién en la Argentina». «Los que están operando de esta manera tienen que cuidarse mucho porque en un mes esta sociedad va a saber toda la verdad, vamos a saber la trama de la asociación ilícita que gobernó al país por mucho tiempo», afirmó en referencia al informe que brindará el Senado norteamericano, el próximo 2 de marzo, en torno al lavado de dinero en la Argentina. Sobre la documentación hallada en un allanamiento en el estudio de un escribano vinculado al banquero Raúl Moneta, consideró que podrían ser elementos «altísimamente reveladores», al estimar que «estaríamos no solo en presencia de lavado de dinero por casos de corrupción sino que podríamos empezar a investigar el tema de la vinculación con el narcotráfico». El allanamiento al archivo del Colegio de Escribanos se produjo como consecuencia de una llamada anónima recibida en la Fiscalía Federal número 10, en la que se acusó al banquero Moneta de «haber pagado sobornos y filmado, él mismo, la entrega de dinero». Tras la llamada, los fiscales Guillermo Montenegro y Pablo Starc, que investigan a Moneta por la caída del Banco de Mendoza, solicitaron una orden de allanamiento al juez federal Rodolfo Canicoba Corral, que culminó con el hallazgo de cuatro videos y documentación que comprometería al banquero. Carrió y el diputado Gustavo Gutiérrez son los impulsores en la Argentina de la investigación de distintas operaciones financieras sospechadas de proceder al lavado del dinero supuestamente procedentes de maniobras de corrupción.







