El ánimo del gobierno choca con la oposición de sectores ambientalistas. Se especula con que el mayor beneficio lo usufructuará Brasil. Legalmente se puede llamar a un nuevo plebiscito pero no hay elementos de juicio serios para optar. Conocidas las conclusiones del primer encuentro de consulta con los sectores empresarios y políticos para apoyar la construcción de la represa de Corpus Christi, Rulo Bregagnolo presidente del Grupo Ecologista Cuña Pirú, perteneciente a la Red de Asociaciones Ecologistas, se mostró muy molesto por esta nueva embestida a favor de la construcción de esa obra. Aunque no sorprendido porque sostiene que los intereses económicos priman sobre la voluntad de la sociedad y denunció que «los representantes del pueblo están a favor del poder económico». Bregagnolo sostiene que el argumento del progreso para Misiones es falaz ya que, desde el punto de vista del consumo propiamente, la provincia utiliza 700 megavatios y la presa tendría una capacidad de generación de alrededor de 3 mil megavatios -y como la Argentina tiene cubierta su necesidad- especula que el excedente -sino todo el producido- será exportado al principal cliente del mercado energético: Brasil. Esta especulación está basada en un informe realizado por la Comisión Mixta Argentino – Paraguaya del Río Paraná (COMIP) que aunque no lo afirma de manera terminante, deja entrever que la central hidroeléctrica de Corpus Christi estaría destinada casi exclusivamente a exportar energía al Brasil. En el capítulo de Evaluación Económica señala claramente que «en el caso de la Argentina se aprecia una adecuada cobertura del crecimiento esperado de la demanda la energía generada por el proyecto podría ser requerida a fines de la primera década del año 2.000 como fecha temprana» y que «el Brasil, con un mercado mucho mayor que el argentino, donde la generación producida por la futura obra tiene una significación relativa, existe un déficit de oferta que se intensificará en los próximos años. Los datos disponibles acerca del crecimiento de esa demanda indican que a partir del año 2.000 será necesario incorporar anualmente a la oferta el equivalente a la generación total de la obra» por lo tanto «el horizonte de mercado para la energía, considerando que iniciaría su generación entre los años 2.003 y 2.004, es la exportación y en un mayor plazo el abastecimiento local». Este informe fue publicado por Misiones On Line, en forma completa, en la edición del 3 de mayo del 2000. Turismo bajo agua Rulo Bregagnolo, aseguró que la construcción de la represa desnudará el «doble discurso» del oficialismo. Ya que por un lado «promocionan al turismo, pero no advierten que entre las siete mil hectáreas que se inundarían afectarían al Salto Tabay, a la Gruta India y a la Cueva del Yaguareté (las 2 últimas en Garuhapé)», según se desprende de un relevamiento de cota que las organizaciones ecologistas realizaron. El dirigente ecologista advirtió también que «la tierra que quede sumergida se pierde de por vida» por lo tanto cuando en la provincia haya un crecimiento demográfico «la alternativa que quedará es la de talar siete mil hectáreas para que se instalen siete mil familias ó siete mil productores sin tierra que trabajar». Más adelante indicó que a estos problemas de orden económico deben sumarse los de la salud que generan todas las inundaciones sin descontar el daño a la flora y la fauna que puede acabar con la vida de más de una especie. ¿Un nuevo plebiscito? El 14 de abril de 1996 el 88,63% de la ciudadanía Misionera expresó su voluntad contraria a la construcción de la represa «cualquiera sea su emplazamiento sobre el río Paraná» (Ley 3220, Decretos 1136/95 y 140/96). Ahora es intención del gobierno llamar a un nuevo plebiscito «para forzar la obra» dijo Bregagnolo y agregó que «contra el nuevo plebiscito anunciaremos que se viene un gran fraude porque están empeñados en que salga». Respecto a la posibilidad o no de llamar a un nuevo plebiscito, Misiones On Line consultó al experto en derecho constitucional doctor Martín Pancallo D’ Agostino, quien confirmó que hay potestad para llamar a una nueva consulta, porque no está reglamentado el Plebiscito como tal y que la figura que está vigente es la CONSULTA POPULAR. La cual da mandato a los representantes del pueblo a defender lo que con ella se decida ya que es vinculante. Sin embargo consideró prematuro realizar esta compulsa, ya que en ella la gente tiene que decidir por alguna u otra opción. Pero con respecto al nuevo emplazamiento propuesto para Corpus aún no hay estudios ambientales, técnicos ni de otra índole entonces los ciudadanos no tienen elementos de juicio para decidir.







