«Mantenemos una cauta expectativa», sostuvo el presidente de la entidad. Apoyan la construcción de Corpus, pero reclaman participación de las empresas misioneras Confiados en que los anuncios se transformen en hechos concretos, desde el Centro de Constructores de Obras de Misiones esperan que el cronograma de obras públicas previsto para este año generen la reactivación del sector. «Mantenemos un cauta expectativa, que es firme en lo que respecta al gobierno provincial y más a largo plazo en los planes que impulsa la Nación», sostuvo el ingeniero Luis Molina, presidente de la entidad que nuclea a 26 pequeñas y medianas empresas. Desde comienzos de este año, la administración del gobernador Carlos Rovira lanzó un ambicioso plan de obras con las cuales pretende volver a poner en movimiento a la actividad considerada «como madre de la industria». En este esquema se encuentra el reacondicionamiento y desarrollo vial de la Ruta Nacional 12 por un monto cercano a los 90.000.000 de pesos y un ambicioso Plan de Infraestructura Provincial por 320.000.000 de pesos hasta el 2003. «De todas las posibles obras, lo más concreto son las viviendas que ejecuta el IPRODHA con financiamiento y mediante convenios con el Banco Nación», señaló Molina. Por otra parte, los constructores aguardan que se concreten los llamados a licitación para trabajos de electrificación rural por 4.643.000 pesos que financiará el BID y para el saneamiento y provisión de agua potable para distintos municipios por otros 7.600.000 pesos. «Si se concretan todos estos proyectos, podrá haber un alivio, pero lo que esperamos es que se den las condiciones las para que las empresas locales podamos competir», remarcó. En ese sentido, recordó lo que sucedió en el concurso para la ejecución de planta de tratamiento cloacales en cercanías del arroyo Mártires de Posadas. «Los pliegos imponían requisitos que eran imposibles de cumplir y terminaron eliminando a las firmas misioneras», se lamentó Molina. ACUERDO CONDICIONADO El presidente del Centro de Constructores fue uno de los integrantes de la multisectorial que comenzó a evaluar la posibilidad cierta de la construcción de la represa de Corpus. «Nosotros estamos de acuerdo con Corpus, pero siempre y cuando se garantice la participación de las empresas misioneras, y no como en Yacyretá donde no llegamos ni al 3%. Además -añadió- debe servir para generar beneficios para la población por que Misiones depende mucho de los fondos coparticipables para desarrollar su política de obras públicas y Corpus puede servir para obtener regalías que refuercen sus ingresos». Más adelante, el titular del Centro de Constructores coincidió con las estimaciones de la Cámara Argentina de la Construcción, que sostienen que el sector se encuentra trabajando a un tercio de su capacidad en la provincia. «Tenemos mucha capacidad ociosa y la actividad recién comienza a moverse. Estamos muy lejos de la década del ’90, que fue algo extraordinario», aseveró. Molina señaló que, de todas maneras, el panorama se presenta más alentador respecto al año pasado. «Vemos que el gobierno provincial tiene proyectos que pueden generar mano de obras», dijo. El bajo flujo de fondos que se manifestó durante todo el año pasado hizo casi imposible que las empresas constructoras pudieran acceder a créditos bancarios. Este año, blindaje mediante, la perspectiva aparece como más alentadora debido a la caída sustancial del costo del dinero. «El Banco Nación ofrece distintos préstamos para reactivación, capitalización o desarrollo de proyectos con tasas que van del 7% al 10% anual», destacó Molina, para luego añadir que en el caso de la banca privada el acceso a los créditos depende de las garantías. «Algunos bancos ofrecen financiamiento para la construcción de viviendas mediante el sistema de hipotecas. Todas son buenas alternativas, pero hay que tener mucha cautela porque el mercado continúa muy deprimido», concluyó.







