El senador dejó en manos de los renovadores una postulación para gobernar la provincia. Coincidió con Closs en que el acuerdo beneficia a los radicales y a todos los misioneros. El empresario insistió con la idea de la renovación. Las listas menores obligan a una interna el 25 de marzo [su_note note_color=»#cdcdcd»]Losada aseguró que tiene garantizada su continuidad al frente del Senado y "el apoyo del jefe del bloque radical y del Presidente de la Nación". Relativizó las críticas de los senadores justicialistas porque "no pueden decir en cuatro meses que están disc[/su_note]»Vos vas a ser el candidato a gobernador en el 2003. Te agradezco el gesto». Poco antes de la foto del consenso, en privado, el senador Mario Losada le pasó la posta a Maurice Closs para buscar la gobernación en dos años y después se bajó «definitivamente» de esa pelea electoral. La foto no fue del todo feliz, porque el «consenso» no significa similitud de ideas y porque a pesar de todo, no se podrá evitar la interna del 25 de marzo, ya que las líneas minoritarias de la Unión Cívica Radical, disconformes con el acuerdo entre el Movimiento de Renovación Radical y Encuentro Misionero, pelearán por candidaturas a senador, diputados nacionales, provinciales y autoridades partidarias. Los principales operadores de ambas líneas ahora acopladas, todavía confían en poder convencer a los «díscolos» para que resignen sus candidaturas. Losada y Closs trataron en todo momento de aclarar que el consenso es por «el bien de los misioneros y de los radicales». Ante una pregunta de esta agencia, el senador ratificó lo que había sido anunciado el sábado: «Me bajo definitivamente de la candidatura a gobernador en el 2003. Eso le corresponde a la renovación y hay muchos hombres que pueden presentarse. Yo solo tengo que ayudar a recuperar la mayoría en la provincia». La pelota, quedó picando en el terreno de Closs, quien por ahora no quiere hablar del futuro para «no hacer ciencia ficción». Losada aseguró que tiene garantizada su continuidad al frente del Senado y «el apoyo del jefe del bloque radical y del Presidente de la Nación». Relativizó las críticas de los senadores justicialistas porque «no pueden decir en cuatro meses que están disconformes» y lanzó una crítica a los misioneros Julio César Humada y René Oudín: «Es lógico que estén disconformes con mi tarea, porque los misioneros la aprueban». (Ver aparte) «Es un día histórico, porque después de tantos desencuentros podemos estar juntos. Me hace acordar, casi con nostalgia al 83, esta es una buena noticia para los radicales y para los no radicales», recordó Losada. A su turno, Closs aseguró que «unidos tenemos más fuerza» y explicó que «el consenso contempla a todas las partes», dejando afuera a los que van por afuera y obligan a las internas. «Juntos tenemos más fuerzas para ganarle al justicialismo y desde octubre vamos a empezar a hacerlo», se confió. Ante una pregunta de un colega por su afirmación de que «no se negociaba nada», el joven empresario sentenció que «buscábamos la renovación, pero entendimos la valorización de Mario como vicepresidente» y mantuvo la esperanza de que «eso signifique un beneficio para los misioneros». Closs de todas maneras dejó en claro que el consenso no podrá tapar la necesidad de oxigenación del partido centenario con candidatos casi eternos. «Hace falta la renovación, pero apoyamos a Mario como vicepresidente». ¿No cree que hay muchos sectores descontentos con el acuerdo? «En política hay margen para estas cosas, yo me quedo en el llano y postergo necesidades de protagonismo personal», respondió con frialdad el ex candidato a senador.







