Esta vez fueron dos los delincuentes. Se llevaron el dinero de la caja y dos clientes. El atraco se produjo en horas de la tarde. Los delincuentes ingresaron al lugar preguntando por el precio de un usado. Hasta anoche no había detenidos. Un nuevo asalto sufrió ayer a la tarde la concesionaria de automóviles Viatacar en su sucursal de la avenida Francisco de Haro, en Posadas. Esta vez los delincuentes se llevaron unos mil pesos en efectivo y algunas joyas, aunque el monto podría incrementarse una vez finalizado el arqueo de caja que anoche realizaban los directivos de la empresa. El atraco se produjo a las 16.30, cuando la ciudad todavía permanecía aletargada por el intenso calor. Dos hombres jóvenes llegaron al local ubicado en Japón y Francisco de Haro y preguntaron por uno de los empleados de la concesionaria. Cuando le dijeron que había viajado a Buenos Aires, los supuestos «clientes» preguntaron por el valor de un automóvil usado que estaba en exhibición en la playa de ventas de la concesionaria. Cuando uno de los vendedores estaba evacuando todas las consultas, uno de los individuos extrajo un arma de fuego y redujo a los empleados y dos clientes que se encontraban en el local. Primero se apoderaron del dinero existente en la caja y luego les sustrajeron las joyas y el dinero a los empleados y clientes que estaban en el lugar. Antes de darse a la fuga encerraron a las víctimas en una habitación que es usada como archivo y cerraron la puerta con llave. A los empleados de la empresa le llevó varios minutos zafar del encierro y alertar a la Policía, que de inmediato puso en marcha un operativo para dar con los delincuentes. De acuerdo con la información que manejaban los investigadores, los delincuentes se dieron a la fuga hacia la zona de la Terminal de Omnibus en un taxi Renault 9 pero los testigos no pudieron precisar la matrícula ni el número de licencia. Los asaltantes vestían short y remeras y llevaban sendas riñoneras. De acuerdo con el testimonio de las víctimas del robo, uno tenía acento lugareño y el otro sería un porteño o rosarino, ambos de entre 25 y 30 años de edad.







