Al mediodía la Policía dijo que había cuatro personas detenidas. Sin embargo el cónsul César Matas señaló que sólo el líder de la banda fue apresdo y confesó la autoría del atraco. Confían en detener a los prófugos en las próximas horas Aunque al mediodía de ayer la Policía brasileña dio por esclarecido el homicidio del turista cordobés Raúl Alberto Tita (50) al informar de la detención de cuatro personas, un poco más tarde el cónsul argentino en Foz de Iguazú dijo que sólo fue aprehendido el líder de la banda y hay otros tres delincuentes prófugos, dos de ellos identificados. Tita fue muerto el miércoles a la madrugada de un disparo en el rostro cuando estaba alojado con su esposa en el exclusivo Santa Ana Park Hotel, en las afueras de Foz de Iguazú, durante un frustrado asalto perpetrado por una gavilla de jóvenes. La pareja oriunda de Córdoba- viajaba con sus dos hijas y un matrimonio amigo hacia la costa atlántica brasileña para pasar unas cortas vacaciones. Habían decidido pasar la noche en Foz de Iguazú debido al peligro que implica viajar por las rutas brasileñas en horas de la noche debido a la presencia de piratas del asfalto. El único detenido por el frustrado atraco fue identificado como Regivan Oliveira Da Silva, de 22 años, quien fue reconocido por el recepcionista del hotel, Hildebrando, como uno de los asaltantes. El joven confesó haber participado del atraco junto con Jonás Manoel Dos Santos Junior, Marcelo Alves de Oliveira y otra persona que responde al alias de «Neguinho». Este último sería quien efectuó el disparo que impactó en el rostro de Tita, provocándole la muerte en el acto. Los investigadores creen que el joven delincuente utilizó un revólver calibre 32 que todavía no fue secuestrado por la Justicia del vecino país. Tita fue asesinado de un tiro el miércoles a las 4 de la madrugada (5.00 de la Argentina) en el Santa Ana Park Hotel, donde se había alojado junto con su esposa en la habitación 306. La pareja cordobesa se encontraban de viaje junto con sus hijas y una pareja amiga, rumbo a Itapema, un balneario del estado de Santa Catarina, al sur de Brasil, a 17 kilómetros de Camboriú. En declaraciones a la radio cordobesa Cadena 3, la esposa de la víctima, Mónica Gómez, dijo que un individuo golpeó la puerta de la habitación y al ser atendido por Tita le descerrajó un disparo en la cabeza, sin mediar palabras. La mujer refirió que las luces del pasillo estaban apagadas y que el o los malvivientes que mataron a su marido abrieron fuego sin hablar y no robaron nada. En lo que va del año Foz de Iguazú, una ciudad con 259.000 habitantes fijos, fue escenario de 42 homicidios que aún no tuvieron resolución, detallaron fuentes locales. Uno de los conserjes dijo a la emisora cordobesa que «los asaltantes entraron por la parte posterior del hotel, redujeron al personal y luego actuaron libremente por las habitaciones. Todos estaban armados». Paola, una de las hijas de Raúl Tita, que se alojaba en el mismo piso, dijo que sus padres habían decidido alojarse en el Santa Ana Park Hotel, «así no nos metíamos en cualquier lado». La joven dijo que todavía no podía salir del asombro y el horror que le provocó el crimen. «Mi papá abrió la puerta pensando que podía ser la pareja de amigos que estaba en la habitación de al lado. Todavía no entiendo qué sucedió», se lamentó. Voceros allegados al caso informaron que los familiares y la pareja de amigos que viajaban con la víctima tomaron el miércoles un vuelo a las 16.30, que los condujo de regreso a Córdoba. Antes, habían sido alojados en un hotel de Puerto Iguazú, en territorio argentino. Tita era empleado de una empresa subsidiaria de la automotriz Fiat y vivía en el barrio Empalme de esta ciudad, donde también está domiciliado el matrimonio que lo acompañaba.







