La pelea por la presidencia del partido y la ubicación de los candidatos en la lista de diputados provinciales trabó todas las negociaciones y ya queda poco margen para avanzar. Closs está dispuesto a enfrentar a Losada por una banca en el Senado [su_note note_color=»#cdcdcd»]"Ahora -anoche- el acuerdo es inexistente. Se trabó en la presidencia del partido, que para nosotros es innegociable y parece que para ellos también. En este momento, ir a internas para nosotros es lo más conveniente", señaló Closs.[/su_note]Se dio lo que se temía. El acuerdo para llegar al consenso y evitar la interna del 25 de marzo en el radicalismo se cayó anoche por disputas en los cargos provinciales: la presidencia del partido y la distribución de los cargos en la lista de diputados provinciales. Ahora es casi un hecho que Maurice Closs y Mario Losada se enfrentarán por una banca en el Senado. Solo unos pocos hablaban de un acuerdo porque «al joven empresario no le dan las encuestas». Sin embargo, el mismo Closs graficó la situación: «Las negociaciones formales se terminaron». Lo mismo indicó Joaquín Losada, el hijo del senador y uno de los negociadores: «Si ayer (por el martes) era optimista, ahora soy muy pesimista». Las conversaciones «informales» seguirán hoy a la mañana -tienen tiempo hasta las 20 para oficializar las listas-, pero los máximos negociadores son muy pesimistas. Desde la renovación juran que sólo se llegará a un acuerdo si desde la otra trinchera ceden en sus pretensiones. La diferencia principal es la pelea por la presidencia del partido. El Movimiento de Renovación Radical la quiere para Luis Ferreira, intendente de Puerto Libertad, mientras que en el Encuentro Misionero se jugaron a reservarla para el diputado José Dieminger. En segundo lugar, aparece la imposibilidad de consensuar una lista de diputados provinciales que conforme a los dos bandos. Los renovadores aceptaron que la encabece Miguel Oliveras, ex intendente de Oberá, pero no aceptan tener menos candidatos que los encuentristas y mucho menos que vayan en puestos poco importantes. El quiebre se insinuó apenas se logró el acuerdo para que Losada sea el candidato del consenso. El martes, Closs resignó su candidatura a cambio de que la cabeza de la lista de diputados nacionales quede en manos de Hernán Damiani. El renunciamiento de Mabel Marelli a su candidatura a senadora, destrabó el conflicto que hasta entonces era por la diputación nacional, que Gloria Llamosas no pensaba resignar. El «enroque» entre Marelli y Llamosas para que la segunda sea la candidata a senadora permitió liberar por poco tiempo las negociaciones. Pero la persistencia en las posturas, finalmente frenó casi todas las posibilidades de llegar a un acuerdo. A pesar de todo, algunas voces encuentristas aseguran que a última hora de hoy, se hablará de un «acuerdo», porque «Closs no llega al diez por ciento de intención de voto». «Ahora -anoche- el acuerdo es inexistente. Se trabó en la presidencia del partido, que para nosotros es innegociable y parece que para ellos también. En este momento, ir a internas para nosotros es lo más conveniente», contradijo Closs. «No hubo inteligencia de ellos para arribar a un acuerdo, lo que nos obliga a ir a internas y estamos en condiciones de hacerlo. Formalmente, no hay más negociaciones y estamos en camino de ir a internas. Voy con libertad, y tranquilo, porque hicimos el esfuerzo para que haya consenso», dijo el empresario-candidato antes de ir a cenar con sus allegados. Del otro lado, los operadores y candidatos del Encuentro no estaban tan optimistas. Pocos celulares estaban abiertos.







