El turista fue asesinado ayer a la madrugada en un hotel de la zona periférica de Foz de Iguazú durante un asalto. En menos de 24 horas la Policía apresó a parte de la banda. Todavía no se encontró el arma utilizada para matar a Raúl Tita. En menos de 24 horas, la Policía Civil de Foz de Iguazú detuvo a cuatro de los integrantes de la banda que el miércoles a la madrugada tomó por asalto el hotel Santa Ana Park y asesinó de un disparo en el rostro al turista argentino Raúl Alberto Tita, de 50 años, quien había decidio pernoctar en el lugar para seguir viaje hacia la costa atlántica. Los detenidos fueron identificados por la Policía como Regivan Oliveira Da SIlva, Jonás Manoel Dos Santos Junior, Marcelo Alves de Oliveira y un cuarto que sólo responde al alias de «Neguinho», ya que no poseía ningún documento al momento de su detención. De acuerdo con lo que pudieron establecer los investigadores, el autor del disparo que acabó con la vida del turista cordobés fue Neguinho, quien habría utilizado un revólver calibre 32 que todavía no fue hallado. La investigación estuvo a cargo del delegado de la Policía Civil de Foz, el doctor Amadeo, quien señaló que todavía hay personas prófugas. Regivan Oliveira Da SIlva reconoció ante la Policía ser uno de los integrantes de la banda que copó el hotel en horas de la madrugada. En esa oportunidad se encargó de reducir al recepcionista Hildebrando, quien esta mañana lo reconoció en una ronda de sospechosos. Por otra parte, ayer al mediodía partió en un vuelo desde Puerto Iguazú el cuerpo de la víctima, que esta tarde será inhumado en la ciudad de Cordoba. EL HOMICIDIO Tita fue asesinado de un tiro ayer a las 4 de la madrugada en el Santa Ana Park Hotel, donde se había alojado junto con su esposa en la habitación 306. La pareja cordobesa se encontraban de viaje junto con sus hijas y una pareja amiga, rumbo a Itapema, un balneario del estado de Santa Catarina, al sur de Brasil, a 17 kilómetros de Camboriú. En declaraciones a la radio cordobesa Cadena 3, la esposa de la víctima, Mónica Gómez, dijo que un individuo golpeó la puerta de la habitación y al ser atendido por Tita le descerrajó un disparo en la cabeza, sin mediar palabras. La mujer refirió que las luces del pasillo estaban apagadas y que el o los individuos que mataron a su marido abrieron fuego sin hablar y no robaron nada. En lo que va del año Foz de Iguazú, una ciudad con 259.000 habitantes fijos, fue escenario de 42 homicidios que aún no tuvieron resolución, detallaron fuentes locales. Uno de los conserjes dijo a la emisora cordobesa que «los asaltantes entraron por la parte posterior del hotel, redujeron al personal y luego actuaron libremente por las habitaciones. Todos estaban armados». Paola, una de las hijas de Raúl Tita, que se alojaba en el mismo piso, dijo que sus padres habían decidido alojarse en el Santa Ana Park Hotel, «así no nos metíamos en cualquier lado». La joven dijo que todavía no podía salir del asombro y el horror que le provocó el crimen. «Mi papá abrió la puerta pensando que podía ser la pareja de amigos que estaba en la habitación de al lado. Todavía no entiendo qué sucedió», se lamentó. Voceros allegados al caso informaron que los familiares y la pareja de amigos que viajaban con la víctima tomaron un vuelo pasadas las 16.30, que los condujo de regreso a Córdoba. Antes, habían sido alojados en un hotel de Puerto Iguazú, en territorio argentino. Tita era empleado de una concesionaria de autos y vivía en el barrio Empalme de esta ciudad, donde también está domiciliado el matrimonio que lo acompañaba.







