Asesinaron a un turista argentino en Foz de Iguazú

Es el segundo en pocos días en Brasil. El hecho ocurrió en la madrugada de ayer. Viajaba a Itapema y había pernoctado en la ciudad fronteriza para evitar los robos en las rutas [su_note note_color=»#cdcdcd»]Haydeé de Tita, la esposa del turista argentino asesinado en Foz de Iguazú, manifestó que "el error fue haber contratado a un guía para que nos llevara a un hotel. El nos entregó". En declaraciones a Radio Universidad de Córdoba, la mujer relató que había[/su_note] Un turista cordobés de 50 años fue asesinado ayer de un balazo en la cabeza en una habitación de un hotel de la ciudad brasileña de Foz de Iguazú, en lo que se considera un «crimen inexplicable», según expresaron fuentes de la investigación. El homicidio, para el que investigadores y conocidos de la víctima no encuentran explicación alguna, ocurrió a las 4 de la madrugada en el Santa Ana Park Hotel, un alojamiento exclusivo en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú, donde Raúl Tyta, de 50 años, y su esposa ocupaban la habitación 306. Tyta y su esposa se encontraban de viaje junto con sus hijas y una pareja amiga, rumbo a Itapema, un balneario del estado de Santa Catarina, al sur de Brasil, a 17 kilómetros de Camboriú, y ayer a la madrugada, al hacer una parada de descanso en el hotel de Foz de Iguazú, fue asesinado por desconocidos. En declaraciones a la radio cordobesa Cadena 3, la esposa de la víctima, Mónica Gómez, dijo que un individuo golpeó la puerta de la habitación y al ser atendido por Tyta le descerrajó un disparo en la cabeza, sin mediar palabras. La mujer refirió que las luces del pasillo estaban apagadas y que el o los individuos que mataron a su marido abrieron fuego sin hablar y no robaron nada. Gómez agregó que no entiende «cómo hicieron para entrar al hotel». Ayer a la tarde, el cónsul argentino en Brasil, César Matas, se encontraba reunido con la viuda de Tyta, a fin de ultimar detalles para el traslado del cuerpo a la Argentina y asistirla en todas sus necesidades, precisaron fuentes cercanas al caso. Asimismo, voceros de la policía de Foz de Iguazú confirmaron que «esperan detener en las próximas horas» al autor del homicidio del turista argentino. En lo que va del año Foz de Iguazú, una ciudad con 259.000 habitantes fijos, fue escenario de 42 homicidios que aún no tuvieron resolución, detallaron fuentes locales. Tampoco se descarta que los agresores sean «matones a sueldo» que se dirigieron hacia la habitación del argentino con indicaciones precisas de asesinarlo. «Alguien equivocó la víctima o el número de habitación del que tenían que ejecutar», deslizaron fuentes de la investigación. En diálogo con la emisora local LV3, el titular del primer distrito policial de Foz de Iguazú, Onofre Santos, advirtió que están trabajando «con toda la policía para que en las próximas horas podamos dar con el homicida. Está toda la policía movilizada para que en las próximas horas podamos detenerlo». El funcionario policial confirmó que «a las 4 de la mañana golpearon la puerta de Tyta en el hotel Santa Ana y al abrirla le dispararon un balazo en la cabeza que le causó la muerte en forma instantánea». También precisó que «no robaron nada, sólo ocurrió el disparo», tras lo cual se dieron a la fuga. «De acuerdo con los testimonios -informó-, en el hecho habrían participado tres delincuentes que habrían ingresado por la puerta del frente». Añadió que «uno de los tres hombres redujo al recepcionista y los otros dos llegaron a la habitación de Tyta» y dijo: «Estamos sobre una pista y posiblemente en las próximas horas vamos a agarrar al asesino; somos optimistas». Finalmente, destacó que este crimen «fue diferente a los otros» ocurridos en Foz de Iguazú, porque «no se robaron nada, simplemente cuando la víctima abrió la puerta de su apartamento y asomó su cabeza recibió un tiro. No asaltaron y no robaron nada, según la declaración de su esposa». Uno de los conserjes dijo a la emisora cordobesa que «los asaltantes entraron por la parte posterior del hotel, redujeron al personal y luego actuaron libremente por las habitaciones. Todos estaban armados». Paola, una de las hijas de Raúl Tyta, que se alojaba en el mismo piso, dijo que sus padres habían decidido alojarse en el Santa Ana Park Hotel, «así no nos metíamos en cualquier lado». La joven dijo que todavía no podía salir del asombro y el horror que le provocó el crimen. «Mi papá abrió la puerta pensando que podía ser la pareja de amigos que estaba en la habitación de al lado. Todavía no entiendo qué sucedió», se lamentó. Voceros allegados al caso informaron que los familiares y la pareja de amigos que viajaban con la víctima tomaron un vuelo pasadas las 16.30, que los condujo de regreso a Córdoba. Antes, habían sido alojados en un hotel de Puerto Iguazú, en territorio argentino. Tyta era empleado de una concesionaria de autos y vivía en el barrio Empalme de esta ciudad, donde también está domiciliado el matrimonio que lo acompañaba.

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