DJ, empresario, productor, se autodefine como buena persona. Acérrimo defensor de sus «pocos» pero «muy buenos amigos», con sus 35 años, Flavio Alejandro Bogado, aún conserva ciertos rasgos de niño. El DJ de mayor trayectoria de la provincia, dice que su hijo, Flavito, es lo mejor que tiene, y que la música es «su pasión». Chaqueño de nacimiento y misionero por convicción, nos contó sus primeros pasos por la música, trabajo que lo llevó a recorrer toda la provincia e inclusive, provincias vecinas. Durante algún tiempo, se dedicó a la producción artística, pero «de los 10 grupos que traje, con 8 perdí plata». Sin embargo apuesta a Posadas, ofreciendo a la gente, nuevas alternativas. DJ, empresario, productor, se autodefine como buena persona. Fanático de River y acérrimo defensor de sus «pocos» pero «muy buenos amigos», con sus 35 años, Flavio Alejandro Bogado, nació el 9 de septiembre de 1965 y aún conserva en su rostro ciertos rasgos de niño, de hablar pausado, tranquilo y equilibrado, el DJ de mayor trayectoria de la provincia, dice que su hijo, Flavito, es lo mejor que tiene, que es «toda su vida» y que la música es «su pasión». Chaqueño de nacimiento y misionero por convicción, Flavio nos contó sus primeros pasos por la música, trabajo que lo llevó a recorrer toda la provincia e inclusive, provincias vecinas. Durante algún tiempo, se dedicó a la producción artística, aunque confesó que «de los 10 grupos que traje, con 8 perdí plata». Sin embargo y a pesar de todo, continúa apostando a Posadas, ofreciendo a la gente, constantemente nuevas alternativas. La charla con Misiones On Line comenzó de forma pausada y amena, hablando de su hijo, quien también se llama Flavio (Flavito), tiene cinco años, dijo, y nació un 18 de diciembre, «es hermoso, vivo y está enorme, Flavito es lo máximo que tengo y va a ser siempre así o por lo menos, hasta que tenga otro hijo, supongo». – ¿Qué sentiste el día que te encontraste en el rol de padre? Una cosa es que te cuenten, otra cosa es sentir lo que significa ser padre, porque es un nuevo sentimiento que no se lo descubre en la vida hasta que se tiene un hijo. Es como cuando te enamorás la primera vez, es una clase de sentimiento, cuando te enamoras la segunda vez, es otro tipo de amor. Lo mismo ocurre con el amor por tu papá, tu mamá, tus hermanos, tus amigos, el amor por un animal, todos son amores distintos y el amor por un hijo, es un amor distinto y creo que es el más fuerte, el más de uno, porque es tu sangre. – ¿Es muy difícil ser padre hoy en día? El nacimiento de un hijo tiene dos efectos, por un lado el efecto de lo que uno descubre para con uno mismo y el otro, es lo que uno no descubrió todavía, a la edad que lo tengas, respecto a lo que valen los padres de uno, es como que te trae una enseñanza la vida, por un lado, porque aprendes a ser papá todos los días y por otro lado, porque se comienza a ser hijo otra vez. A mí al menos me trajo esa experiencia y la de todos los días aprender a ser padre. En el caso de Flavito, que no tiene a sus padres juntos es una experiencia más complicada, porque de alguna forma él tiene dos educaciones, cuando está en la casa de su mamá, actúa de una forma y cuando está en la mía, de otra, son los cambios normales que sufre un chico cuando se cría en dos hogares distintos. Además del hecho de que él, por un lado, tiene que ver a su mamá con un novio y a su papá con una novia por el otro lado, aunque hoy por hoy hay un montón de chicos que pasan por la misma situación y ya no es la novedad, quizás lo bueno del caso de Flavito es que él era muy chico, tenía dos años. cuando decidimos separarnos, entonces es como que lo «mamó» desde chico a eso de su papá en una casa y a su mamá en otra. En lo que no hay ninguna duda es en cuanto al inmenso amor que le tenemos tanto su papá como su mamá, un amor muy fuerte, un amor muy puro. Para mí, él es todo, absolutamente todo, no hay otra palabra que encierre lo que significa para mí y ese el amor que le tengo. -¿Qué te provoca mucha felicidad y qué, mucha bronca? Felicidad me provoca, demás está decirlo, mi hijo, saber que mi familia está unida, me provoca mucha felicidad saber que tengo amigos, pocos, pero que están en las buenas y en las malas, me provoca felicidad poder dormir tranquilo, creer ser una buena persona me provoca felicidad, es decir entre tanta maldad y tanta envidia y entre tantas cosas negativas que hay, el hecho de no haber tenido nunca nada de eso, es una de las cosas que me hace más feliz. Me provoca mucha felicidad pasar música, la música es mi pasión, si no tengo fiestas, me provoca una tristeza enorme. Cuando dejé de estudiar en el 84, fue cuando decidí ser feliz, es decir, hacer lo que yo quería, que era pasar música y pisar el acelerador a fondo en ese tema, entonces, me puse metas y la primera de ellas fue tener mi programa de televisión y comprar un equipo de luces que en ese momento se llamaba el plato volador gigante, es decir, del 84 al 86 tenía que tener esas cosas, y las conseguí. Siempre fueron metas a corto plazo, hoy en cambio es más difícil ponerme una meta, y creo que tiene que ver con la realidad que nos toca vivir, con la realidad que vive el país. Mi meta, hoy, sería seguir siendo feliz y me hacen feliz las cosas que tienen que ver con mi «laburo» y con las cosas que estoy haciendo. – ¿Y las cosas que te dan bronca? Bronca. Bronca me dan muchas cosas, bronca me da que tengamos un gobierno, no sólo este gobierno y que le pongan tanto techo a la juventud, que no creen cultura, desde la música, lectura, es decir, no hay apertura desde el gobierno y eso me parece lo peor que puede existir, eso me da mucha bronca, porque eso nos afecta a todos, porque está muy generalizada la falta de cultura, también me provoca bronca la indiferencia, la ingratitud, la ingratitud me provoca mucha bronca, en realidad creo que no son tantas las cosas que me dan bronca. En cuanto a mi trabajo, la ingratitud y el poco reconocimiento, pero esto último tiene que ver con la ingratitud, con cosas mínimas que esperás de gente que más de una vez le diste una mano, aunque esto, no llega a un grado de ponerme los pelos de punta. Te puedo decir que soy básicamente feliz, salvo cuando pierde River con Boca. -Pasemos entonces al plano profesional, ¿cuándo comenzaste con la música? En el 80, cuando tenía 15 años aproximadamente, en realidad en el 81 comencé en forma profesional. -¿Recordas del primer día que pasaste música profesionalmente? Sí, como no lo voy a recordar, fue una fiesta que organizaron las chicas del San Basilio, allá por la Avenida Roca, esto fue en el año 81, y el acuerdo no fue monetario, sino que ellas, tenían que poner mi nombre en la tarjeta y aparte me alquilaban el equipo, esa fue mi primera fiesta importante y después trabajé mucho tiempo en la Casona, de la que mis viejos eran los dueños, yo estaba todavía en el secundario, en cuarto año, iba al Nacional y organizábamos fiestas para juntar fondos para el viaje de fin de curso. Terminaste el secundario en el 82, al año siguiente te fuiste a Corrientes a estudiar, ¿qué pasó? Me fui a Corrientes unos meses nada más, pero no me hallé, no me encontré, nada, así como llegué, a los dos meses volví. -¿Qué habías ido a estudiar? Yo quería estudiar ingeniería electrónica, pero como eso no había en Corrientes, iba a seguir ingeniería, para después hacer la parte de electrónica, que estaba vinculada con la música. De chico yo quería ser una especie de astronauta, cuando uno es chico, siempre «vuela un poco», yo por ejemplo vivía dibujando cometas, el Halley era mi pasión, vivía comprando libros del espacio y todo ese tipo de cosas, hasta que un día me encontré con la música y todo cambió. Después en el año 84 me fui a estudiar a Rosario, pero en ese tiempo, mis viejos no me podían mandar ni un «cobre» así que, con lo que había juntado de mis fiestas me mantuve algunos meses hasta que decidí volver a Posadas. Cuando llegué, el mismo año, en el 84, Power que recién se había inaugurado, me ofreció un buen contrato, Power abrió sus puertas en junio del 84 y yo en octubre comencé a trabajar allí. Fue en esa etapa recién, cuando empecé a ponerme metas, porque antes todo lo que ganaba lo gastaba el «boludeces» y en el 84, cuando volví de estudiar de Rosario, fue cuando comencé a tomar en serio mi carrera y entonces empecé a dedicarme profesionalmente a la música. -¿Es muy difícil ser DJ en Misiones? ¿En qué sentido me lo preguntás? ¿Con respecto a la música? -Sí, con respecto a la música, con respecto a la gente, respecto a tus gustos musicales y los gustos de la gente. Mirá, la gente, las generaciones y los gustos fueron cambiando, fijate, en el 82 tuvimos la guerra de Malvinas y nuestro país en esa época se volvió más nacional que nunca en cuanto a la música, después en el 86 tuvimos una invasión de música romántica con grupos como The Cure, U2, cuando estaban de moda los pelos parados (onda punk), entonces hubo épocas en donde la música era común a todas las edades, hubo épocas en que las músicas de los chicos y de los grandes no tenían nada que ver, entonces ahí sí se ponía más difícil pasar música. Hoy y hace un buen tiempo se unificó con el tema de la cumbia y el cuarteto, que es música muy alegre y entonces lo que se llama «fiesta» es muy fácil, hoy, quién no te hace una lista de los temas que hay que pasar. -Mencionaste a la cumbia y al cuarteto, ¿cómo te llevás con esos géneros? A decir verdad, no me llevo muy bien con la cumbia, no tengo nada en contra de ese tipo de música, como tampoco tengo nada en contra del tango, que tampoco me gusta. Personalmente pienso que tuvo su auge, creo que Comanche y Sombras fueron los precursores de que esa música haya entrado a esferas más altas de la sociedad, donde las compañías discográficas se dieron cuenta de que podían hacer mucha plata, entonces empezaron a inventar grupos, sin ir más lejos te puedo mencionar grupos que tienen 7 integrantes de los cuales tocan nada más que dos o tres y los demás son sólo monigotes, entonces siento que hay una falta de respeto hacia el público, porque hay que saber interpretar, porque si hoy se paga una entrada para ver a un grupo de música y de los siete que están en el escenario, sólo tres saben tocar, sólo tres son músicos y los otros son unos monigotes que no están tocando, que están fingiendo que tocan, para mí es una falta de respeto total hacia el público, entonces, esta música permite todo esto y eso es lo que me parece que está mal, porque si uno paga una entrada para ver un espectáculo, quiere ver a los siete músicos tocando. Es por ese motivo que defiendo a unos cuantos grupos locales y nacionales que se mataron practicando y ensayando y de repente una compañía invierte miles de dólares en un grupo que de los siete, tres tocan y ahí es cuando te hablo de la cultura, de donde viene todo esto, hay una falta de respeto generalizada, hacia la música, en realidad hacia todo, por eso, no es que tenga algo en contra de la cumbia, sí estoy en contra de las compañías discográficas. -Pero esto no es culpa solamente de las empresas discográficas, sino también del público que acepta todo esto. Obviamente, porque vos prendes una radio y tenes cumbia, de las treinta y algo de radios que hay la gran mayoría están pasando cumbia. Aunque hoy podría decirte que ha mermado bastante este género, sin embargo siempre encuentra alguna ramita para seguir viviendo, como es por ejemplo hoy la «cumbia villera». El auge del cuarteto, con Rodrigo, que sin dudas fue un gran exponente, que llegó a ser ídolo en Argentina, creo que si los medios no le hubieran dado tanta difusión, jamás hubiera llegado a ser un ídolo, te aclaro, esta es mi opinión, puedo estar equivocado. Yo, personalmente jamás pasaría toda la noche cumbia y al que no le guste que no me contrate, y aquí no me refiero sólo a la cumbia, sino al hecho de que no voy a pasar un mismo estilo de música toda la noche, porque considero que como profesional, debo variar de estilos para que todo el mundo se divierta. -¿Por qué crees que te mantuviste tantos años en la música, cuando hubieron otros DJ que también lo han intentado y no pudieron lograrlo? No creo tener la fórmula del éxito, mi experiencia la he comparado con la de otros DJ, o sea, yo he tenido competencias, por llamarlos competencia para que la gente entienda, de DJs, pero me fui dando cuenta que muchos de los DJs que fueron apareciendo, así como aparecieron, al poco tiempo se bajaron y es porque no aman la música tanto como la tienen que amar, porque no aman su trabajo como lo tiene que amar. Lo que pasa es que, este es un trabajo muy dulce, un trabajo que te trae fama muy rápido, que estás en cartelera y cuando sos chico todo eso es muy dulce, muy llamativo, pero cuando se dan cuenta de que es un «laburo» en serio, ahí es cuando cuelgan los guantes y se dedican a otras cosas, pero porque no sienten la pasión por lo que hacen, porque no sienten amor por la música y esa es la única forma, imaginate, uno a los 20 años lo hace, pero yo a los 35, cuando voy por ejemplo a pasar música a la Fiesta del Inmigrante para 20 mil personas, al día siguiente paso en una fiesta para 50 personas, así como pueden quedar a las cuatro de la mañana, entonces son sensaciones que uno las tiene que saber manejar. -Durante algún tiempo, hace algunos años, te dedicaste a ser productor, es decir a traer a diferentes artistas a Posadas, ¿cómo te fue en ese rubro? Mirá, de los 10 grupos que traje, con 8 perdí plata, entonces, si pones en una balanza, el saldo es negativo. -¿Cuál fue el problema, la gente no respondió como vos esperabas? En un momento alegue a la falta de mentalidad de espectáculo, yo creo que a Posadas le falta eso mentalidad de espectáculo. Mi primera experiencia como productor fue en Jardín América, cuando llevé a Andrés Calamaro con el álbum «Por mirarte», fue muy raro, porque no tenía ni idea de lo que era traer un número y encima lo traía a Andrés Calamaro, que en su momento era lo máximo, pero yo era un pibe, de esto te estoy hablando del año 86, cuando yo tenía 17 años, esa fue mi primera producción y después como producción más importante fue haber traído a Divididos que fue el contrato más grande que firmé, el cachet de Divididos fue de 32 mil dólares, así que imaginate lo que fue para mí producir eso, después traje a Auténticos Decadentes, que fue con el que más gané, pero con el que más perdí, porque fue una de las experiencias más amargas, porque ahí si sentí una enorme ingratitud y no voy a decir de quien, porque no tiene nada que ver, pero sentí una ingratitud que realmente me molestó mucho, porque si uno mira para atrás y esto siempre lo decía, si uno mira para atrás y ve la gente que empezó y terminó con espectáculos, son muy pocos y el que lo hizo y terminó con una mala experiencia, no insistió más y no le dio más nada a Posadas. -Pero vos ¿apostaste nuevamente a Posadas? Por supuesto, después traje a Vilma Palma, con «la pachanga», que se hizo en el Club Tokio, «Memphis, la blusera», y es como que fui el primero que trajo a estos grupos importantes a Posadas, pero en general no fueron buenas las experiencias, si bien con Memphis, me fue bien, tuve problemas con sus músicos, porque cuando vieron que explotaba el anfiteatro, me pidieron un cachet superior al que habíamos pactado, y todas estas, son cosas que la gente nunca se entera. -¿Qué pasó con The Box? The Box fue la manera de estar en contacto con la gente, brindar la posibilidad de encontrar música más actualizada, no tan masiva como tal vez convenía. La cerré porque me pasó lo que le pasa a todo comerciante de Posadas, yo tendría que haber cerrado un año antes, pero creí que la podría levantar y cada vez me iba metiendo en un pozo más profundo, sobre todo con el tema fiscal, con todos los impuestos que hay que pagar, yo tenía una disqueria que pagaba todos los impuestos y en la esquina tenía mesiteros que vendían CD, en la esquina de mi disqueria, no hablo de Encarnación, que vendían CD truchos y no se puede competir con esos precios. Cuando en Argentina, que de por sí un CD es caro, porque sale 20 pesos, en Miami salen mucho menos y los que vienen de Paraguay te salen centavos, entonces, cómo competís. En mi disqueria por ejemplo un CD te salía 20 pesos y te ibas a Encarnación y por esa plata te traías 10, truchos, pero eran 10, entonces en esos términos no se puede competir. Cerrando mi negocio, yo ganaba plata. Te repito, fue una decisión que debí haberla tomado mucho tiempo antes y como a mí, le pasa mucha gente en el comercio, muchos están aguantando y muchos dijeron, no, yo cerrando gano mucho más plata, en realidad, no se si ganar plata, pero al menos no te seguís endeudando tanto. Esta es la realidad que vive nuestro país. – ¿Cuál es tu participación en «El Río»? «El Río», lo creamos, buscando un lugar de verano, y pensando, no como años anteriores, que pensábamos únicamente en la noche y nada más que la noche, de repente este año buscamos un lugar donde la gente pudiera estar todo el día y esta idea la pusimos en marcha con Marito Alcaráz y Pablo Falabela que es un co-equiper, que nos representa hace 11 años y bueno, entre los tres iniciamos este emprendimiento. -¿Qué ofrece este lugar? «El Río» ofrece muchas cosas, como por ejemplo, una espectacular playa de arena, muy buena música, es un lugar donde la familia puede ir a pasar el día, tiene quinchos con parrilla, cancha de Voley, cancha de fútbol, estacionamiento, servicios, pizzería de noche, para lo que hay en Posadas, este lugar ofrece muchas cosas y muy buenas. -¿Cómo respondió la gente a esta nueva alternativa? En realidad, cuesta mucho, sobre todo con el tema de la entrada, pero más que nada, la Costanera hoy por hoy es el foco de reunión en la movida nocturna, la Costanera le achicó las ventas a todos. -¿Esto responde a la premisa de no querer pagar la entrada en este tipo de espacios? Exactamente, de ahí viene el hecho de que hoy no existe «la discoteca» en Posadas. Para mí, Lola es una disco muy linda, que se hizo en función de discoteca en su momento, pero después están, en otros lugares, no aquí, donde tienen equipos de iluminación de vanguardia, sonido de vanguardia, donde tenes infraestructura de vanguardia, insisto, Lola, que es una discoteca muy linda, seguramente tendrá que ingeniárselas para que los números le cierren a la hora de hacer un balance, hay meses que los números les dan bien y otros meses que no, estamos hablando de la disco que ha marcado estos últimos tiempos la vanguardia, salvo Monterrey que fue una experiencia, pero Lola fue el boliche más estable de los últimos tiempos, como fue Power en su momento. Pero así y todo, si es la que funciona y tienen que regular los números para que les cierren, imaginate quién va a venir a Posadas a poner una discoteca. -¿Por qué Flavio Bogado nunca puso una discoteca? Primero porque para hacer una discoteca, hay que hacer algo, en serio. Te pregunto algo, ¿si vos tuvieras hoy la plata para poner una discoteca, lo harías? Seguramente que no, además, para qué, para tener después que regalar una entrada, porque sino la gente no entra, de este modo no hay negocio que funcione y a eso estamos acostumbrados los posadeños, a no pagar entrada en los boliches. No es criticar a la gente, sino que desde le punto de vista comercial, es imposible. -¿Crees que la Argentina tiene salida de este pozo en el que está metida? La verdad es que no lo sé, uno no quiere perder las esperanzas, pero, si es triste lo que vemos en los medios, entonces imaginate la realidad, cuan real puede ser nuestra realidad, no es todo lo que vemos en los medios. -¿Crees todavía en los políticos? No, para nada, absolutamente no, no les creo nada y hace años que no les creo, y esa es una de las peleas que siempre tuve con mi viejo, mi viejo siempre me criticó que, cómo siendo tan joven, ya a esta altura dejé de creer en la política. Varias veces me invitaron a formar listas de concejales de partidos fuertes, del radicalismo y del justicialismo, pero nunca acepté, y no es porque no me interesa la política, sino, porque no creo, porque cuando me vinieron a hablar para que forme una lista, era porque era Flavio Bogado y eso le iba a sumar puntos a un candidato X que quien sabe si después, robaba o no robaba y para estar de monigote en la Municipalidad o en el Concejo, preferí decir que no. La política es así, fijate lo que pasa con Puerta y Rovira hoy, es sabido que Rovira es el co-equiper de Puerta y si bien Rovira es el gobernador, Puerta es el que sigue manejando la provincia y a eso lo saben todos, no es que yo esté descubriendo la pólvora con esto que te digo. -Con tu trabajo, pudiste recorrer el interior de la provincia ¿cómo la ves? En Misiones, sin dudas que el asfalto fue una de las mejores cosas que le pasó y no te hablo sólo de las rutas, sino de pueblos enteros, pueblos que jamás se hubieran imaginado que tendrían asfalto frente a su casa y hoy lo tienen, tienen alumbrado y son pueblos que en ese aspecto han crecido hablando en materia de políticas, pero sí creo que la parte del campo, está cada vez peor. Hoy el campesino, el que vive del campo, está peor, mucho peor que antes, está pasando momentos muy duros. Te doy un ejemplo concreto, la noche del interior no existe, el interior es sábado y ni siquiera eso, el interior ha caído, pero como toda la provincia y eso no afecta solamente al interior. -¿Te planteaste alguna vez la idea de irte del país? Sí, muchas veces. En realidad lo que más me he planteado es, ir a Buenos Aires, es decir, en un momento tenía una disyuntiva, porque a veces el techo te lo ponen y otras veces el techo te lo ponés vos, y eso te lo digo en cuanto a lo que yo podía hacer en Misiones, porque soy un convencido de que si uno es bueno, puede ser bueno, aquí en Posadas o en cualquier otro lado, pero en Buenos Aires podés crecer más rápido sin ninguna duda, tenes mayores posibilidades y el campo es más amplio, pero por el otro lado, tenes mayor cantidad de competencia, por eso te digo que soy un convencido de que hay que esforzarse por crecer y ese es uno de los factores por los cuales sigo hasta hoy. Misiones me ha dado muchísimo, Misiones y Corrientes, porque en Corrientes también trabajo muy bien, trato de viajar lo más que puedo, trato de mantenerme lo más actualizado posible, con decirte que para julio, yo ya sé cuáles van a ser los temas que se van a escuchar el verano siguiente, y esa pasión no la pierdo, es lo que me carga las pilas para continuar. En mi casa tengo un pequeño estudio donde trato de aprender técnicas nuevas, donde trato de perfeccionarme en los enganches, en los empalmes y eso no pierdo, porque eso es lo que me da vida.







