El prefecto José Luis Domínguez, a cargo de la Prefectura Posadas, dijo que el tiroteo del lunes por la noche, fue culpa del conductor Javier Andrich, herido en una de sus piernas, que no obedeció la voz de alto y casi chocó a uno de los oficiales. El hombre dijo que pensó que se trataba de ladrones y que no tenían identificaciones. Los tres efectivos declararon y dijeron que se identificaron La Prefectura Naval Argentina dio vuelta el argumento de Javier Andrich, quien fue baleado por unos oficiales de esa fuerza en la noche del lunes y ahora acusa al empleado del Banco Macro de «atentado y resistencia a la autoridad». Además, para refutar el relato de la esposa del hombre baleado, ayer los tres oficiales que patrullaban la zona donde se produjo el incidente, fueron trasladados al Juzgado Federal para que efectúen sus declaraciones con un aspecto muy distinto al revelado por Alejandra Müller: todos iban bien afeitados y con el pelo corto. La esposa de Andrich dijo que «todos tenían un aspecto muy desaliñado y con el pelo largo». El prefecto José Luis Domínguez, a cargo de la Prefectura Posadas, aseguró que «los prefectos impartieron la voz de alto en nombre de la fuerza y exhibieron sus credenciales ante el conductor y los disparos fueron efectuados por atentado y resistencia a la autoridad, además uno de los efectivos casi fue chocado por el Chevrolet Corsa». El auto era guiado por Fabián Andrich quién estaba acompañado de su esposa Alejandra Müller; la hija de ambos, de tres años; y Loreta Aquino, la madre de Mujer. En declaraciones a FM Show, Domínguez aclaró que «el vehículo salió de la cantera cerca del río, y justamente los prefecturianos estaban en tareas de inteligencias contra el contrabando». En cambio, desde el sanatorio Víctor Andrich aseguró que «no son ciertas las declaraciones del prefecto Domínguez quién declaró que salíamos de una cantera cerca de la costa y que nos resistimos a la autoridad, que nunca vimos». «Junto a mi familia veníamos de una cena a las 23:00 por un camino oscuro, cuando vimos de repente, tres hombres uniformados apuntándonos, y lo primero que atiné a pensar es que se trataba de unos ladrones, aceleré y cuando los cruce sentimos varios disparos hacia el auto». Indignado por lo sucedido, Andrich expresó que «cómo íbamos a saber que se trataba de un operativo de la Prefectura si no tenían ninguna identificación y además estaban escondidos en la capuera, con armas». La victima señaló que «recién a las 4 de la mañana nos enteramos del operativo de los agentes, cuando el prefecto Domínguez se acercó al sanatorio donde me estaban asistiendo, y nos pidió disculpas por lo que pasó y nos explicó que fue una confusión con bagalleros». Y aclaró que «yo no me resistí a la autoridad como dice el prefecto José Luis Domínguez, es lo que haría cualquier persona que vaya con su familia y le salgan tres personas con armas y si fuera poco de la oscuridad». Los tres efectivos de Prefectura Naval Argentina que protagonizaron un confuso hecho en Candelaria, el lunes por la noche, prestaron declaración indagatoria ante la jueza Federal, Sonia Sanguina, y declararon que actuaron de esa manera por «resistencia a la autoridad», por cuanto -según ellos- exhibieron su credencial que los identificaba como pertenecientes a esa fuerza.







