El ministro de Gobierno elevará una queja al ministro del Interior, Federico Storani. Dijo que no se justifica el uso de armas de fuego. Pidió prudencia a las fuerzas de seguridad. Se ayudará a la familia de la víctima [su_note note_color=»#cdcdcd»]El prefecto José Luis Domínguez, a cargo de la Prefectura Posadas, aseguró que "los prefectos impartieron la voz de alto en nombre de la fuerza y exhibieron sus credenciales ante el conductor y los disparos fueron efectuados por atentado y resistencia a l[/su_note]El gobierno relacionó el accionar de los efectivos de la Prefectura Naval Argentina que dispararon contra un empleado del banco Macro el lunes por la noche con «un caso de gatillo fácil» y elevará un reclamo al ministro del Interior, Federico Storani. Tres días después del incidente en el que resultó herido en sus piernas Víctor Andrich, el ministro de Gobierno, Juan Carlos López igualó la actuación de los prefecturianos con un caso de «gatillo fácil» y cuestionó la manera en que se realizó el supuesto procedimiento. «Nada justifica la utilización de armas de fuego ni desde el punto de vista legal ni desde el punto de vista moral. Un episodio como este, desde el punto de vista legal se usa en último extremo como forma de repeler un ataque con armas de fuego o blancas; pero no en el caso de un auto que se da a la fuga. En ese caso se usan cercos, cerrojos, persecución. Acá lo grave es plantear la resistencia de quienes viajan en un auto y se supone que están evadiendo las señales de detenerse», dijo el ministro. Para López, «ni si estuvieran con uniforme se justifica el ataque con armas de fuego». Relacionó este hecho con otros similares en la provincia, donde sólo se usaron disparos como forma de intimidación. El funcionario expresó su «preocupación y exhortación para que estos episodios no se repitan, no digo que sean patrimonio exclusivo de fuerzas federales, esta misma exhortación la hacemos a las fuerzas provinciales, que han tenido también algunos episodios de gatillo fácil». » Nadie está exento de que ocurra una desgracia, tanto para aquellas familias que están pasando esta circunstancias como para las familias Aap y Balbuena en su oportunidad; tanto como para los propios directivos y camaradas de las fuerzas federales», dijo. En el caso preciso que ocurrió el lunes a la madrugada, en proximidades de Candelaria, cuando efectivos de la Prefectura Naval Argentina dispararon contra el auto de un ciudadano que circulaba por ahí, López prefirió «no juzgar porque hay dos versiones contrapuestas, tanto de los prefecturianos como la de la familia baleada»; aunque reiteró que «nada justifica en ningún caso la utilización de armas de fuego si no es forma intimidatoria para detener un ataque peligroso». En declaraciones a FM Express, aseguró que «en reiteradas oportunidades solicitamos a todas las fuerzas que cuando se produzcan detenciones o algún procedimiento se identifiquen con un chaleco, con algún cartel». Dijo que no existió ninguna comunicación formal sobre la cuestión con el Ministerio del Interior, pero que será tema de conversación con Federico Storani, con quien se reunirá en Buenos Aires. Por su parte, el padre del joven baleado aseguró que los efectivos de la PNA «tiraron a matar». «Mi hijo no los escuchó ni los vio, no puede ver las credenciales a esa distancia», dijo el padre, para quien los efectivos actuaron como «delincuentes». «A mí hijo le han tirado a matar, atrás iba mi esposa y mi nieto. Si mi nuera le hubiera llevado a mi nieto en su falda, el tiro le iba a dar también a él», señaló. El hombre manifestó que en una circunstancia parecida, tampoco se detendría. «Ninguna persona conciente de lo que está sucediendo va a parar», dijo, además de atribuir al comunicado de la Prefectura al respecto como «un salvamento para esa gente que estaría buscando un contrabando para quedarse con el rédito». Ayer, los oficiales de la Prefectura declararon que dispararon por «atentado y resistencia a la autoridad». El prefecto José Luis Domínguez, a cargo de la Prefectura Posadas, aseguró que «los prefectos impartieron la voz de alto en nombre de la fuerza y exhibieron sus credenciales ante el conductor y los disparos fueron efectuados por atentado y resistencia a la autoridad, además uno de los efectivos casi fue chocado por el Chevrolet Corsa». El auto era guiado por Fabián Andrich quién estaba acompañado de su esposa Alejandra Müller; la hija de ambos, de tres años; y Loreta Aquino, la madre de Mujer.







