El vuelo 2551 de la línea Austral fue demorado por más de una hora. La amenaza llegó al mostrador de la aerolínea poco antes de las 8.10, cuando debía volar hacia Buenos Aires. En principio, las autoridades policiales negaron la amenaza [su_note note_color=»#cdcdcd»]La nota, o el paquete -no se pudo precisar por la reserva con que manejaron la amenaza las autoridades policiales- llegó al mostrador de la aerolínea llevada por un desconocido. En el papel se advertía al comandante de la nave acerca de la supuesta existe[/su_note]La noticia causó temor entre los pasajeros y corridas en los medios de comunicación, ávidos de temas en un enero sin muchas novedades, pero finalmente, la amenaza de bomba en el avión que debía tomar el presidente del Senado, Mario Losada, resultó ser una falsa alarma y el vuelo pudo remontar su ruta hacia Buenos Aires. El hecho causó temor ayer entre los 50 pasajeros que debían abordar el vuelo 2551 de la empresa Austral por la presencia del senador, uno de los hombres más importantes de la política misionera del momento y algunos extremistas llegaron a relacionar la amenaza con la interna radical que se dirimirá el 25 de marzo, justo el día después de que los principales dirigentes que se enfrentarán, pactaron una campaña de no agresión. La versión que lanzaron algunos medios de Posadas fue desestimada rápidamente por las autoridades del partido centenario, quienes repudiaron la amenaza. El avión de Austral que llevaba entre sus pasajeros al titular del Senado, Mario Losada, retrasó esta mañana su partida a las 8.30 desde Posadas con destino a Buenos Aires por más de una hora al recibir una falsa alarma que alertaba sobre la presencia de un explosivo en la nave. La nota, o el paquete -no se pudo precisar por la reserva con que manejaron la amenaza las autoridades policiales- llegó al mostrador de la aerolínea llevada por un desconocido. En el papel se advertía al comandante de la nave acerca de la supuesta existencia de un artefacto explosivo en el avión que debía pilotear. Los voceros de la Policía Aeronáutica dijeron que luego de revisar el avión se comprobó que la advertencia era falsa y se ordenó la partida de la nave y la normalización de las actividades en el aeropuerto General San Martín, de Posadas. El operativo de seguridad que se dispuso en el lugar inmediatamente, alejó la nave hacia uno de los extremos de la pista de aterrizaje, donde se realizó una requisa exhaustiva en su interior. No fue necesario la revisión de los equipajes porque éstos no habían sido cargados cuando el comandante recibió la nota anónima. Junto a Losada viajaban cuatro custodios de la Policía Federal. Autoridades de la policía aeronáutica dijeron que minutos antes de la partida, prevista para las 8.10, personal especializado en explosivos abordó la nave y alertó al comandante sobre la denuncia anónima recibida en el aeropuerto. De inmediato, el comandante ordenó desalojar el avión para que los técnicos de la brigada antiexplosivos de los bomberos de la policía, pudieran actuar. Portavoces de la fuerza informaron que luego de revisar todos los compartimentos del avión, incluyendo el tren de aterrizaje, se comprobó que la denuncia era falsa, y luego de tranquilizar a los pasajeros, se ordenó restablecer el servicio del vuelo, que logró despegar con destino a Buenos Aires a las 9.50. Oficiales de las policías aeronáutica y de la provincia se contactaron posteriormente con el juez federal de turno -Sonia Sanguina, juez subrogante- para iniciar las investigaciones sobre la procedencia del llamado anónimo.







