La cancrosis de los citrus, cuyo agente causal es la bacteria Xanthomonas axonopodis,es una enfermedad ampliamente difundida en todas las provincias del litoral argentino: Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Misiones, Santa Fe y Buenos Aires Los síntomas más importantes son cancros (lesiones corchosas) en hojas, ramitas, frutos y tallos. También ocurre defoliación y caída de frutos cuando el ataque es muy fuerte. Los plantines con cancros en el tallo son difíciles de injertar pues las bacterias se multiplican en la herida y forman un cancro corchoso que hace que el injerto no prenda. Son susceptibles todos los citrus, tanto portainjertos o variedades usadas como copa. Entre las especies más plantadas en la zona, los pomelos y las naranjas tempranas son muy atacados. Algunos tipos de mandarinas, como las clementinas, Murcott y Ellendale y los limones también pueden infectarse mucho cuando las condiciones del ambiente son muy favorables. La bacteria penetra en el tejido joven de frutos, hojas y ramitas y se multiplica hasta formar el clásico cancro o lesión corchosa. Las hojas con heridas causadas por viento o granizo son susceptibles aún cuando estén maduras y pueden infectarse si hay lluvias antes de que Los costos de control no son altos en relación con otras enfermedades y otros agroquímicos como insecticidas y fertilizantes. El mayor daño económico está en su condición de enfermedad cuarentenaria. Los países que no tienen la enfermedad prohíben la entrada de fruta con síntomas o provenientes de lotes y/o zonas afectados. Además de las pulverizaciones, otros métodos recomendados para la prevención de la enfermedad, los cuales incluso son exigidos por el SENASA. La extensión de las chacras no debe superar las cuatro hectáreas y tienen que estar protegidas por cortinas rompevientos de pinos o eucaliptos en sus cuatro costados. También deben estar alejadas de las plantaciones de pomelos, ya que este cítrico es muy vulnerable a la cancrosis.







