Por: León Gieco * «El boom del 82 fue un boom impuesto por la dictadura militar, así que no me merece el más mínimo respeto, porque en realidad ellos prohibieron pasar música cantada en inglés en las radios; así que no quedaba otra opción que pasar música en castellano; fue una oportunidad pasajera y falsa de difundir música nuestra, la gente tiene que escuchar por opción, no por obligación». * «De cómo está la TV no pretendo más nada. Está todo mal. En el interior se reproduce todo lo de Buenos Aires y eso es un mal ejemplo. En el interior hay gente mucho más creativa que en Capital Federal». * En el rock hay varios grupos que vienen muy bien. Caballeros de la Quema, Los Piojos, Ataque 77; Divididos es impresionante, A.N.I.M.A.L. * «En el folclore hay muchos personajes interesantes, Abel Pintos por ejemplo. Por eso grabé con él, él se mostró interesado en la música social, la música contestataria y por eso lo grabé; no conozco a otros, pero creo que Luciano Pereyra canta bien, respeto mucho a Soledad; aunque no me da tiempo para analizar el fenómeno Soledad». * «Estoy más preocupado con el país, con la educación, con las madres de los chicos víctimas del gatillo fácil, con el indulto, el punto final y la obediencia debida. Tan preocupado con ese tipo de cosas que no me da el tiempo para ocuparme de Soledad». * «No me importa Cosquín, los festivales. No estoy preocupado si cambia o no la esencia del festival, no me es muy representativo; no me importa si al festival hoy lo maneja Marbiz, Palito Ortega o quién sea; eso es una cuestión comercial nada más». * «A mí me preocupan otras cosas, la gente que no come, la gente que no tiene trabajo, la gente que hoy convive con asesinos en Buenos Aires, la reversión que hay que hacer en Educación». * «Creo que en el colegio, aparte de enseñar a leer y escribir, además hay que enseñar la historia real. Quiero saber si hay un solo libro que diga qué fue realmente lo que pasó; que Videla, Masera y Agosti y todos ellos son unos asesinos, que mandaron a matar a 30 mil personas. Me preocupa que no se enseñe solidaridad en los colegios, y que se enseñe religión católica o cualquier otra religión, que no se enseñe derechos humanos; aunque algo comenzó a cambiar».







