Ayer hubo una reunión entre referentes del Encuentro Misionero y el Movimiento de Renovación Radical, pero no hubo acuerdo para evitar las internas. Pidieron que «no se use artillería pesada para que no queden heridas profundas». [su_note note_color=»#cdcdcd»]Aunque anoche se llegó a especular con una reunión entre Maurice Closs y Mario Losada -con la presencia de Mabel Marelli-, lo cierto es que las cartas ya están jugadas y sólo resta saber quien tendrá el as de espada el 25 de marzo, día de la interna.[/su_note]Con las fichas ya jugadas para las internas en el otoño radical, los principales dirigentes del Movimiento de Renovación Radical (Closs) y de Encuentro Misionero (Losada) se reunieron ayer para lograr un pacto de no agresión y fijar las «reglas de juego» de la contienda por una banca en el Senado para que nadie quede malherido. En un lugar neutro, o donde ambas tropas tienen pertrechos, como es el bloque de diputados de la Alianza, por el lado de Encuentro Radical estuvieron Gloria Llamosas, Luis «Minino» Losada y Cristina Firpo de Falsone, en tanto que representando al MMR estuvo el intendente de Leandro N Alem, Pablo Andersen. Aunque no trascendieron los detalles de la reunión, fuentes de ambos lados dijeron que «se fijaron las reglas de juego para las internas. Ambas partes coincidieron en que no se debe usar artillería pesada para que no queden heridas muy grandes». Aunque anoche se llegó a especular con una reunión entre Maurice Closs y Mario Losada -con la presencia de Mabel Marelli-, lo cierto es que las cartas ya están jugadas y sólo resta saber quien tendrá el as de espada el 25 de marzo, día de la interna. A esta altura, solo una situación excepcional parece poder cambiar el rumbo de la historia de este verano radical. Closs el domingo estuvo muy firme en su intención de dirigir a su tropa hacia las internas y el entorno de Losada ve como pasan los días y no pueden llegar a un acuerdo que evite el desgaste de enfrentar al electorado. Lo más preocupante para los que quieren llegar a un acuerdo es que el 8 de febrero deben presentarse las listas de los candidatos y a partir de ahí sería imposible el consenso. Para ese día queda muy poco tiempo y no hay señales de que se pueda llegar a conversar seriamente sobre la posibilidad de evitar las internas. En ambos bandos se suceden las reuniones, pero cada uno fija sus objetivos en el 25 de marzo. Pero por lo menos, el acuerdo es que no queden heridas profunda. O que no corra mucha sangre.







