El programa comienza en febrero y tiene financiamiento garantizado hasta el 2.004. La provincia aportará equipamiento y provisión de medicamentos. «La meta es mejorar la situación de los sectores más carenciados», sostuvo Guido Barreyro, coordinador del plan [su_note note_color=»#cdcdcd»]Aunque en principio había pedido que el cupo para la provincia sea de 150 médicos de cabecera, Barreyro estimó que con los 70 otorgados se podrán obtener "buenos resultados.[/su_note]El Programa Médico de Cabecera que impulsa el Ministerio de Salud de la Nación beneficiará a unos 7.000 habitantes misioneros de los sectores más carenciados. Los mismos serán atendidos por 70 profesionales que tendrán un sueldo mensual de 900 pesos, haberes que estarán garantizados por lo menos hasta el año 2.004. El proyecto, que será coordinado por el veedor nacional Guido Barreyro, implicará una tarea conjunta entre el Ministerio de Salud de Misiones y la Nación. De esta manera, el organismo central se encargará de los sueldos y de parte de los medicamentos, mientras que la provincia sumará la infraestructura (hospitales y periféricos) y complementará la provisión de medicamentos mediante su planta de elaboración que depende de la cartera sanitaria. «La meta es mejorar la situación de los sectores más carenciados», remarcó Barreyro, quien destacó que ya se superaron las rispideces que en el ámbito del gobierno provincial había generado su designación. «Ahora estamos trabajando en conjunto», afirmó. La implementación del «medico de cabecera» significará una vuelta de tuerca más para mejorar las prestaciones en la atención primaria de la salud, considerado el eslabón más frágil y más importante del sistema sanitario. A partir de febrero, cuando se ponga en funcionamiento, los médicos deberán dedicar media jornada de trabajo para atender a los habitantes más pobres de las zonas rurales y urbanas de la provincia. Cada uno tendrá a su cargo un máximo de 1.000 pacientes y, de ser necesario, llegarán hasta los casas para prestar la asistencia. «De este modo -consideró Barreyro- se terminará con las horas de espera por un turno que deben soportar estas personas». COMPLEMENTO CON PASANTÍAS El cupo de 70 médicos otorgado a Misiones ya fue completado por los profesionales locales y solo resta la evaluación final por parte de las autoridades nacionales. El perfil que requiere la tarea incluye a los especializados en medicina general, pediatría y tocoginecología. Además de la atención, el objetivo será la prevención, lo que -se espera- repercuta en una disminución en el costo de la salud pública que generan los tratamientos prolongados y las internaciones. A partir de la puesta en marcha del programa, la Nación también aportará ambulancias, que serán destinadas a las zonas de más difícil acceso, lugares de asiento de la mayoritaria población rural que existe en la provincia. Como complemento a la tarea de los médicos, Barreyro anticipó que se trabajará en convenios de pasantías con la Universidad Nacional de Misiones. Los mismos estarían destinados a los alumnos de la facultad de Enfermería y de la facultad de Ciencias Exactas, donde funcionan las carreras de Farmacia y de Bioquímica. «La idea es que sean tareas rentadas, por eso estamos viendo con la Gerencia de Empleo del Ministerio de Trabajo cómo incluir estas pasantías en los planes Trabajar», señaló. Aunque en principio había pedido que el cupo para la provincia sea de 150 médicos de cabecera, Barreyro estimó que con los 70 otorgados se podrán obtener «buenos resultados». La distribución de los profesionales se realizó en base a las necesidades de las distintas comunas. Así, en Posadas se destacaron 12 profesionales, mientras que otras localidades como Oberá, Eldorado, Iguazú o Puerto Libertad, por dar algunos ejemplos, contarán con 2 médicos. El programa tiene financiamiento garantizado hasta el año 2.004, pero su continuidad no está sujeta solamente al esfuerzo que efectúen sus ejecutores, sino que como toda la política social del país dependerá de los vaivenes económicos. «Con el blindaje financiero se aseguró que funcione por cuatro años, después se verá como continúa», concluyó Barreyro.







