En Rio Grande do Sul, en la frontera con la provincia, tres ovejas contrajeron una enfermedad similar llamada «escrapie». El SENASA admitió que no existe el «riesgo cero», pero confía en mantener el status sanitario del ganado argentino. Los supermercados posadeños no corren riesgos porque trabajan con carne argentina [su_note note_color=»#cdcdcd»]El SENASA aún no envió ninguna circular o notificación a los supermercados de Posadas. Ni California SA, ni Casa Tía, recibieron información oficial sobre las medidas que deberán ser adoptadas, pero estiman que no tendrán inconvenientes porque trabajan co[/su_note]El gobierno nacional podría disponer el cierre de las fronteras con Brasil para impedir el ingreso de ovinos y productos de la especie obtenidos en el país vecino, donde se detectaron brotes de la enfermedad «scaprie» que ataca a las ovejas y que presenta sintomatología similar a la del «mal de las vacas locas». Si bien la medida no se había confirmado oficialmente, voceros del SENASA anticiparon que se había confirmado la presencia de esos focos virósicos en el estado brasileño de Paraná, así como que se adoptarían «medidas sobre el tema en las próximas horas». En ese mismo ámbito, al igual que en la cartera agropecuaria nacional no se descartó que la medida más indicada fuese el cierre temporario de las fronteras con el país limítrofe, debido a que la enfermedad que afecta a los ovinos en territorio brasileño «es prácticamente la misma que diagnostica la encefalopatía espongiforme bovina (BSE)». Misiones se sumó ayer a la lucha por prevenir la entrada del virus de encefalopatía espongiforme bovina (BSE), o mal de las vacas locas, mediante un control intensivo en todos sus pasos fronterizos. La medida -que se aplica en todo el país- implica la prohibición del ingreso a carnes y productos derivados de vaca ovejas y cabras importados de Europa y tiene como meta que el país mantenga el status sanitario del que disfruta el ganado vacuno. En la provincia el estado de alerta se vio acentuado por la aparición de un brote de «escrapie» en un rodeo de ovejas en el estado brasileño de Río Grande Do Sul, en la frontera sureste ubicada sobre el río Uruguay. «El escrapie es una enfermedad similar a la que ataca a las vacas, pero se manifiesta en el ganado ovino. Según la información que recibimos, el brote fue diagnosticado en la Universidad de Santa María, en Río Grande Do Sul», señaló Roberto Carrain, delegado en Posadas del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). El funcionario destacó que los controles en la frontera estarán a cargo de las distintas delegaciones que el organismo tiene en la provincia, las que estarán apoyadas por Aduana, Gendarmería Nacional, Prefectura y Policía Aeronáutica. «Hay que estar alertas porque tenemos al embrión de la enfermedad cerca de la frontera», alertó. Aunque durante la semana varios ministros europeos lanzaron sospechas sobre los lácteos, en la resolución del SENASA se excluyeron de la prohibición de importación a los derivados de la leche, como los quesos, porque según los científicos el riesgo de que sean una vía de contagio es muy reducido. Tampoco se prohibirán los chocolates o galletitas que tengan leche entre sus ingredientes. A pesar de que la provincia también tomó medidas para prevenir la entrada del virus, mediante un control intensivo en todos sus pasos fronterizos, el organismo oficial SENASA aún no envió ninguna circular o notificación a los supermercados de la ciudad de Posadas. Ni California SA, ni Casa Tía, recibieron información oficial sobre las medidas que deberán ser adoptadas, pero estiman que no tendrán inconvenientes porque trabajan con carne de Argentina. Sin embargo estimaron que para hoy recibirán alguna circular que brinde un informe de la situación. En Buenos Aires el SENASA dio la orden de que se retire la carne importada y sus derivados de las góndolas. El secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Antonio Berhongaray, aseguró que la Argentina «es uno de los cinco países con menor riesgo» de contar con ganado con posibilidades de ser afectado por la enfermedad de la «vaca loca» o BSE. La Argentina «es, junto a Nueva Zelanda y Australia, el único país que ha adoptado medidas sanitarias» para no comercializar productos provenientes de los países donde se ha detectado el mal de la vaca loca, añadió. VÍA DE CONTAGIO En diálogo con Misiones On Line, Carrain detalló que el denominado «mal de la vaca loca» ataca el sistema nervioso de las vacas y les destruye el cerebro, con un 100% de mortalidad. La vía de contagio al ser humano sería por medio de algunos alimentos. En Inglaterra, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, variante humana de la BSE, ya provocó más de 80 muertes. Entre los animales el contagio se produce a través de la ingesta de suplementos proteicos elaborados con carne de otros ovinos o vacunos. «Desde 1995 se prohibió que los rumiantes sean alimentados con suplementos fabricados con otros rumiantes, pero como el producto es de venta libre algunos pueden utilizarlo para alimentar su ganado», apuntó el doctor Carrain. Según este profesional, uno de las trabas que plantea el mal de la vaca loca es su prolongado período de incubación. «Pueden pasar seis años hasta que la enfermedad se manifieste en el animal», detalló. El fortalecimiento de los controles fronterizos fue anunciado por el presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), Víctor Eduardo Machinea quien, si bien destacó el reconocimiento sanitario de los vacunos argentinos, sostuvo que en el tema del BSE «el riesgo cero no existe». En ese sentido el funcionario se refirió a la compleja zona fronteriza nacional, donde en ocasiones y por la bajante de los ríos -en especial en el noroeste del país- el ganado puede transitar caminando de otra nación limítrofe a la Argentina, tal como sucedió con los focos de aftosa que se registraron en la región en agosto del año pasado.







