El insólito hecho ocurrió ayer en el barrio Irrazábal de San Pedro. La rápida intervención de la Policía permitió salvar al pequeño que pesó 2,800 kilos. La madre es una adolescente de 15 años Una historia con final feliz fue la que protagonizaron ayer una madre adolescente y tres efectivos de la Policía de la localidad de San Pedro que tuvieron la misión de rescatar al bebé del interior de una precaria letrina. Fuentes policiales indicaron que ayer a las 15.30 la joven Yolanda Borges, de 15 años, fue hasta una letrina ubicada en la parte posterior de la vivienda que ocupa con su familia, en el barrio Irrazábal de San Pedro. Cuando la joven se aprestaba a satisfacer lo que creía eran sus necesidades fisiológicas, imprevistamente se produjo el parto. Antes que pudiera reaccionar, el bebé cayó en el pozo, produciéndose el corte por desgarramiento del cordón umbilical. La joven solicitó ayuda a su madre, quien inmediatamente salió a la calle y le dio la noticia a un remisero que circunstancialmente cruzaba por el barrio. El trabajador del volante partió velozmente hacia la comisaría está a unos 3.000 metros de la vivienda- y alertó a los efectivos policiales del accidentado parto que había ocurrido minutos antes. Al lugar concurrieron el oficial principal Miguel Ignacio Silvero junto con los agentes Víctor Fabián Ruppel y Enrique Simón Vázquez, quienes advirtieron que pese a la caída de unos tres metros, el bebé había quedado sobre la superficie y se encontraba con vida. Los policías desarmaron en pocos minutos la precaria construcción y levantaron el piso de madera para rescatar al recién nacido. El oficial Silvero descendió al pozo con la ayuda de sus subordinados y logró sacar al pequeño, que resultó ser un varón. El pequeño fue envuelto en algunos lienzos y trasladado en el patrullero hasta el Hospital, donde se constató que estaba en perfecto estado de salud al igual que su madre. El bebé pesó 2,800 kilos y nació a término, señalaron los médicos. La madre y el pequeño quedaron internados en observación y esta mañana partieron nuevamente hacia su hogar. Esta vez la historia tuvo un final feliz.







