Los datos proporcionados por Gendarmería Nacional hablan de un flujo diario de entre 1.500 y 2.000 turistas en uno de los pasos que une Misiones con las anheladas playas de Santa Catarina y Paraná. Alba Posse y San Javier también registraron cifras importantes de egreso de turistas La propuesta del Gobierno que aconsejó a los misioneros veranear en su provincia parece menos atractiva que la diferencia cambiaria con el Brasil que ya provocó el éxodo masivo hacia las playas catarinenses de Camboriú o Florianópolis, o las del estado de Paraná como Guaratuba o Caiobá. Según la información proporcionada por Migraciones y Gendarmería Nacional, sólo por el paso Bernardo de Irigoyen-Dionisio Cerqueira cruzaron 11 mil turistas entre el 3 y el 7 de enero. Por Alba Posse fueron 771 personas registradas con esa categoría de tráfico y por San Javier 416 personas. Las proyecciones que hacen las autoridades es que este número se incremente a partir de esta semana, se mantenga estable hasta mediados de mes y vuelva a incrementarse después del 15 y en los primeros días de febrero. Las playas elegidas por los misioneros siguen siendo las del estado de Santa Catarina como Camboriú y alrededores o la isla de Florianópolis con sus variadas opciones. Aunque son cada vez más los que eligen los balnearios paranaeses como Guaratuba, Caiobá o Ilha do Mel. En todos, la diferencia cambiaria de dos por uno, promueve las vacaciones gasoleras ideales para los magros salarios misioneros. Por los pasos correntinos para «as praias gaúchas» Camino obligado de porteños, cordobeses, mendocinos, santafesinos o entrerrianos, el flujo de turistas argentinos por Paso de los Libres, en la primera semana de enero «viró manchete», es decir fue tapa de diarios virtuales y gráficos. Según el diario Zero Hora, 113,3 mil argentinos cruzaron la frontera por Uruguayana, rumbo a las playas del estado de Río Grande do Sul, como Capaô, Torres o Tramandaí. Los datos fueron registrados por los centros de control de turismo en São Borja, Uruguaiana, Santana do Livramento e Chuí. La Secretaría de Turismo del estado de Río Grande do Sul confía en que cerca de 200 mil «hermanos argentinos» se hospeden en territorio de Río Grande do Sul, inyectando cerca de 90 millones de reales (alrededor de 45 millones de dólares) en la economía local. «Notamos un incremento del 20 por ciento en el número de visitantes, en comparación con la temporada pasada; desde Navidad el movimiento es una locura», graficó el director de Desenvolvimiento del Turismo en el estado brasilero, José Roberto Oliveira. Las autoridades del vecino país estiman que el número de argentinos que busquen el refresco del mar y la paridad cambiaria en estas vacaciones, rondará los 700 mil. En tanto las agencias de turismo, más optimistas, hablan de 1,8 millones de turistas. Más allá de las estimaciones, prevén que los viajeros dejen del otro lado más de dos billones y medio de la moneda brasilera. Los empresas aéreas incrementaron el número de vuelos entre las principales ciudades argentinas y los centros turísticos vecinos, las de transportes duplicaron las líneas internacionales y las principales agencias de turismos agotaron las ofertas.







