El obereño Hartfield habla de la excelente relación amistosa que mantiene con el posadeño José «Chucho» Acasuso, el número uno de Misiones. Comparten el raro privilegio de ser los dos mejores tenistas misioneros de la actualidad y, sacando a Sebastián Losavio que este año se metió en el ranking mundial con un punto, los únicos oriundos de nuestra provincia que se instalaron en la elite mundial. Por eso es que entre Diego Hartfield y José «Chucho» Acasuso hay una historia común y una gran amistad que ni la competencia pudo romper. «Chucho es un grande total, dice Diego. Está jugando muy bien y tiene un potencial gigante, sobre todo en polvo de ladrillo, que es en donde lo vi jugar». «La verdad, se ilusiona, no sé si estará entre los top ten, pero seguro será uno de los mejores en esa supericie y seguramente a nadie le gustará enfrentarlo». Sin que nadie le pregunte aclara por si hiciera falta que «para nada me molesta que él sea el número uno de Misiones, al contrario, me pone muy contento cuando gana y le va bien, ya que es un amigazo y se merece todo lo que le está pasando». Además el obereño comentó que el posadeño «nunca perdió la humildad, sigue siendo como fue siempre y eso es importante». Sobre si suelen encontrarse en los torneos, comentó que «este año que pasó no tanto porque tuvimos calendarios distintos, pero en la Copa Ericsson yo estuve mucho con él y siempre nos alentamos. Además siempre estamos en contacto vía mail».







