Después de varias idas y venidas, la Nación dio marcha atrás en su promesa y puso un techo al Fondo Especial del Tabaco. Cuando todo hacía suponer que las discusiones en torno al Fondo Especial del Tabaco habían tocado a su fin, el presidente Fernando De la Rúa puso un límite a los excedentes previstos y también a la posibilidad que llegue más dinero a las provincias tabacaleras. Conformado con un impuesto del 7% sobre los paquetes de cigarrillos, el FET fue siempre uno de los subsidios más tentadores para las distintas administraciones. Cada año, al momento de tratar las Ley de Presupuesto, la Nación amagó con quedarse con una porción de la torta. En este caso y condicionado el rígido corsé del blindaje financiero, De la Rúa decidió vetar el artículo 38 del Presupuesto 2.001. Así se determina que el piso será de 186.800.000 millones y si la recaudación produce excedentes, el techo será de 207.000.000. Si, como se estima la cifra llega a los 220.000.000, la diferencia resultante quedará las arcas de la administración central. Serían alrededor de 13.000.000 millones que dejarían de recibir los productores de las siete provincias tabacaleras. Para la Nación esta decisión no es nada más que garantizar la previsibilidad de los fondos, pero los beneficiarios, sin embargo, sostienen que significa un recorte, pequeño, pero recorte al fin. Argumentan que todo lo que se recaude «naturalmente» debe destinarse a quienes la ley de creación del FET determina. La poda generó duros enfrentamientos entre el Ministro del Agro Luis Rey y legisladores de la Alianza, tal como se puede comprobar en la serie de notas de este anuario. También se puso en tela de juicio la administración de los fondos por parte del Gobierno Provincial. Ahora resta esperar qué hará la Cámara Baja cuando se reanude le período de sesiones del Congreso. La única alternativa es que reúna los 2/3 necesarios para rechazarlo. Si esto no ocurre, el FET quedará tal cual lo desea el presidente De la Rúa y, sobre todo, adecuado a las exigencias de quienes otorgaron el salvavidas del blindaje financiero.







