Tras varios días de espera, el presidente Fernando de la Rúa firmó ayer el decreto de necesidad y urgencia que permitirá poner en marcha el Plan Federal de Infraestructura, con el que el Gobierno espera impulsar una serie de obras públicas en diferentes regiones del país para reactivar la economía y reducir el desempleo. El efecto inmediato esperado en el Gobierno es el llamado a licitación de varias obras públicas en distintos puntos del interior a partir de enero, que ayudarían a una rápida recuperación de la alicaída industria de la construcción. La firma del decreto fue anunciada por el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, en una conferencia de prensa en Casa de Gobierno, que compartió con los ministros de Economía, José Luis Machinea; Trabajo, Patricia Bullrich; Salud, Héctor Lombardo, y Justicia, Jorge De la Rúa. El plan, cuyas principales obras comenzarían en el 2001, contó con el respaldo de los gobernadores justicialistas, quienes accedieron a la vía del decreto para evitar más dilaciones. La vía parlamentaria había quedado bloqueada al conocerse la decisión de los legisladores justicialistas de condicionar la aprobación de la ley de Infraestructura a que el Poder Ejecutivo no vete una serie de artículos del Presupuesto







