Tigre está compuesto de hombres y mujeres que hacen grande su fama. No sólo de goles y de triunfos se ha nutrido el fenómeno Tigre para ser considerado la nota más saliente del deporte misionero durante el año 2000. Es que su paso por las canchas del país quedó impregnada de historias y de personajes. Personajes que ahora te iremos presentando. DON OTTO: El padre de la bestia. Don Otto es el jefe máximo del clan Pigerl y el hacedor de este fenómeno sin igual en el fútbol argentino. Es el presidente del club, el padre de tres jugadores fundamentales, el médico y el técnico del equipo. Pero es mucho más que eso. Es quién se encarga de resolver todo lo relacionado ante cada viaje: hospedajes, comida, traslados. También es un tipo lleno de buen humor y capaz de pasarse horas dialogando con los periodistas en los largos viajes rumbo a los desafíos futbolísticos. DOÑA IRMA: El alma fuera de la cancha. Doña Ñata, como la llaman en Pipó, es el alma de este grupo de futbolistas. Es la madre de todos, pero, por sobre todas las cosas, es la abuela de sus nietas, que los acompañan en cada viaje. Atenta a todo y dispuesta a las máximas atenciones, es una pieza fundamental e insólita en un equipo de fútbol. DANTE PIGERL: El caudillo. El Pelado fue el goleador del equipo en el 2000 con catorce tantos y es el jugador más carismático del fútbol local. Pese a los arranques que le costaron varias fechas de suspensión, Dante es el hombre clave en un equipo de nivel parejo. TUPA TOMERO: El querido viejo. Con sus 36 años acuestas el Tupa es uno de los más queridos y respetados en el plantel. No hay quién se salve de sus bromas en los viajes y, a la hora del fútbol, su entrega es admirable. Había dicho que se retiraba luego del Argentino de la 99/2000, pero las ganas del ascenso lo llevaron a seguir en carrera. DON DOMÍNGUEZ: El loco de las banderas. Todos lo recuerdan por ingresar a la cancha detrás del equipo con dos banderas con los colores de Tigre. Esa modalidad la repitió también en Mendoza y en Catamarca y se ganó el respeto de sus rivales. Un tipo charlatán (en el buen sentido) y sumamente entretenido. ROBERTO MÜLLER: Criterio dentro y fuera de la cancha. El cinco es el más criterioso a la hora de jugar. Saber y mucho con la pelota y hace jugar a sus compañeros al ritmo de los toques y la triangulación. Afuera de la cancha parece parco e introvertido, pero cuando entra en confianza brota su humor y se revela como un tipo muy tratable.







