El presidente de la Nación, Fernando de la Rúa, mantuvo un encuentro con los integrantes de la Confederación General Económica (CGE), encabezados por su titular Raúl Enrique Vivas, quién señaló que «vinimos a expresarle nuestra opinión en torno al blindaje financiero» tras la muestra de «madurez republicana» de la clase política que posibilitó el apoyo internacional para mejorar las condiciones económicas del país, al tiempo que se le expuso la crítica realidad por la que atraviesan las pymes. El empresario afirmó que «necesitamos políticas activas a favor de las Pymes, lo cual no significa reclamar privilegios sino normativas específicas que se adecuen a la producción». Para ello, reclamó un programa económico orientado a la producción junto con «un nuevo contrato social productivo con todos los sectores» para poder salir de esta larga recesión que afecta al país desde hace dos años y medio. Por su parte, Osvaldo Cornide, titular de CAME, expresó que también le plantearon al jefe de Estado dos «gravísimos problemas»: la gran caída de las ventas a causa de la recesión y la necesidad de reactivar el mercado interno, así como el contrabando y el ingreso de mercaderías a precio de dumping. «Al mismo tiempo -agregó-, hemos planteado la necesidad de regular los hipermercados y nos ha señalado que dado el incumplimiento que había de la norma de convivencia que debían cumplir, está en estudio la posibilidad de que eso se transforme en una ley». Durante el encuentro, desarrollado en el Salón Sur de Casa de Gobierno, estuvieron presentes los directivos Luis Cisella, Edgardo Caracotche y Héctor Nieto, así como otros miembros que integran la entidad gremial empresaria: José Batista, Juan Carlos Lascurain y Manfredo Arneit (ADIMRA); Emilio Graglia, Sergio Lamas y Rolando Pietrantueno (CAI); Francisco Matilla y Elías Soso (CAME); y Jorge Sabaté, Santiago Cacciabue y Rogelio Cavallieri Iribarne (UDECA).
Adiós a los sueños






