Hay que ahuyentar los fantasmas

Esta fue la expresión del titular de la EBY, Rafael Martínez Raimonda, al referirse a las nuevas denuncias de distintas Organizaciones No Gubernamentales (ONG) de que la represa ha provocado una suba en el nivel de las aguas de los esteros del Iberá. «Esta es una de las maniobras más arteras que he conocido en la historia de la hidrología moderna», manifestó el funcionario quien aseguró que estos argumentos son sostenidos con datos de una consultora «que pasó papelones» al tratar de explicar sus dichos. Raimonda, graficó la situación manifestando que para que el Iberá suba un metro en su nivel haría falta que el río Paraná entero escurra 15.000 metros cúbicos por segundo durante cinco días corridos sobre la provincia de Corrientes. Esto, equivaldría a vaciar completamente el lago actual contenido por la represa, cuando lo que pasa actualmente por el cauce del río y por las napas subterráneas «significan gotitas». Para el funcionario, «es cierto que las obras hidroeléctricas generan problemas a la gente», pero aseguró que la ecuación costo – beneficio da siempre favorable al proyecto. Una obra de esta naturaleza, significa eliminar 10 millones de toneladas de anhídrido carbónico que una central térmica de esta potencia provocaría, conserva agua, da la posibilidad de riego y energía a la zona. Pese a esto, se mostró partidario de que luego de hacer las obras «hay que ocuparse de la gente y sus problemas».

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