Hoy los dirigentes del fútbol posadeño podrían reelegir a Luis Alcaraz como presidente del máximo organismo del fútbol local. Ello es así por varios motivos, el principal, los diversos argumentos reglamentarios que esgrimió el propio Alcaraz para incentivar el voto hacia su persona. Es que más allá de las críticas que recibe, nadie parece decidido a ocupar su sillón. Hoy podría ser un día de quiebre definitivo en la historia del fútbol posadeño, pero los dirigentes que componen el seno de la toma de decisiones parecen que dejarán pasar, una vez más, la inmensa oportunidad de cambiar al hombre que, según ellos mismos, es el principal responsable de la penosa realidad que vive el fútbol capitalino. La sede de la Liga, cita en calle Catamarca, será el escenario desde las 20.30 de la Asamblea extraordinaria en donde se elegirá el nuevo presidente de la institución, aun que todo hace prever que seguirá al frente el mismo de los últimos seis períodos Luis Alcaraz. INDICIOS Si la reelección de Alcaraz asoma como casi un hecho es por varios motivos. Primero porque no hay dirigentes con el carisma y la personalidad como para ocupar el sillón de máximo hombre del fútbol local y nadie quiere, además, tomar esa brasa caliente. Otro factor de importancia son los intrincados vericuetos reglamentarios que esgrimió el propio Alcaraz para «persuadir» a los asambleístas en las últimas reuniones semanales y que calaron hondo en el pensamiento de los que deberán votar esta noche. El principal argumento es que de haber un cambio de presidente hoy en la Liga Posadeña, ésta perdería su representante ante el Consejo Federal de la Asociación del Fútbol Argentino que es, justamente, el propio Alcaraz. En consecuencia muchos de los asambleístas creen que no sería bueno cambiar de presidente en este momento en que a Posadas le toca estar en la AFA, sin darse cuenta que esa posibilidad no le trae ningún rédito deportivo, ni económico y que la realidad del fútbol local seguirá siendo la misma. Finalmente el último indicio que Misiones On Line pudo recavar para intentar descifrar lo que podría ocurrir hoy en la reunión, la dieron dos de los protagonistas principales de las reuniones de la Liga que prefirieron el anonimato: «Alcaraz va a seguir», fue la tajante respuesta. Para ellos los motivos son similares: no hay dirigentes de recambio y es un riesgo perder representación ante la AFA. Así las cosas todo indica que Alcaraz estará, por séptima vez consecutiva, como presidente de la Liga. Y será así porque los dirigentes que han sido sus principales críticos durante una temporada 2000 que dejó a la Liga al borde de la desaparición, lo volverán a votar. Después que no se quejen.







