Los controles de inicio de temporada y otros periódicos que realiza la municipalidad fueron positivos en calidad del agua y la situación sanitaria de las instalaciones. Se labraron actas por la falta de bañeros o de carnet sanitarios La mayoría de las piscinas públicas que existen en la ciudad de Posadas están en condiciones para ser utilizadas, de acuerdo al relevamiento efectuado al inicio de la temporada de verano desde la Secretaría de Calidad de Vida de la Municipalidad. Según el organismo, en la capital misionero y sus alrededores, existen 22 natatorios habilitados como públicos, de los cuales 20 se encuentran abiertos y funcionando, y en un 99 por ciento en condiciones sanitarias y administrativas óptimas. Los controles, se efectúan una vez solicitada la autorización anual por parte de cada propietario y a partir de allí de manera semanal, para determinar si las condiciones de uso son las mismas durante toda la temporada. Los puntos de la ordenanza 137/92 por la que se rige el funcionamiento y habilitación de las piletas públicas donde más hincapié hacen los funcionarios, es en la calidad del agua y en la existencia de bañeros o guardavidas capacitados para la tarea que deben desempeñar. En este marco, la gran mayoría de los lugares controlados cumplen con las normas en vigencia. QUE SE CONTROLA La ordenanza 137/92 establece, entre otras condiciones, que para que el agua de las piletas públicas sea apta para el uso para esparcimiento humano, debe estar libre de basura flotante o en precipitación y sin espuma de ningún tipo y estar a una temperatura de entre 24 y 26 grados centígrados. Además, al arrojarse un disco de color negro al fondo del natatorio, el mismo deberá observarse a una distancia de 3 metros de profundidad y hasta 9 metros de una de las paredes laterales. En cuanto a las condiciones químicas bacteriológicas, no se deben observar manchas de musgos en toda la superficie sumergida o no del lugar. El recuento de colonias aerobias, debe dar una cifra menor o igual a 2 por cada 100 centímetros cúbicos. Los coliformes totales, igualmente podrán existir hasta un máximo de dos cada 100 centímetros cúbicos. El PH (nivel de acidez) que debe tener el agua de estas piletas, tiene que oscilar entre 7,2 y 8,2. Por encima de estos números se considera ácido y puede perjudicar la piel, los ojos y las mucosas, y por debajo se considera alcalino por lo que no se garantizan los niveles mínimos de desinfección. Otros de los controles que se efectúan es el «residual de cloro libre». Al arrojar cloro en cualquiera de sus presentaciones en exceso, este no alcanza a disolverse, por lo que queda en suspensión y puede ser perjudicial para la salud de los usuarios. Los parámetros normales de cloro en suspensión deben estar entre 0.6 hasta 1 miligramo por litro de agua. Además, los propietarios o encargados de los natatorios, deberán llevar un registro de los controles que se efectúen, tanto por parte de la municipalidad como los propios. Según las normas en vigencia, el PH y la turbiedad deben ser controlados una vez al día y el cloro residual y la temperatura deben ser registradas cada 6 horas. OPCIONES PARA REFRESCARSE De los controles efectuados en los 22 sitios habilitados como piletas públicas, el 99 por ciento cumplió con la mayoría de los requisitos y solo se realizaron en la totalidad algunas observaciones en cuanto al funcionamiento de los controles sanitarios y los registros diarios de controles. La única pileta que fue apercibida, fue la ubicada en La Aventura, ya que no contaba con servicio de bañero. La municipalidad le dio plazo hasta mañana para que subsane este tema, ya que por la extensión y características de las instalaciones, debe contar con un mínimo de dos personas que desarrollen esta tarea. La pileta del Club Independiente, fue notificada de la falta del carnet sanitario del bañero y de algunos análisis de la calidad del agua. Las instalaciones de la mutual del Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC), no pudo ser controlada ya que se encuentra cerrada y fuera de servicio. El natatorio del Instituto del Seguro, fue emplazado para que en un plazo de cinco días cumplimente las reglas establecidas en la ordenanza vigente en cuanto a la calidad químico bacteriológica del agua. La pileta del club Itapúa, fue notificada de la falta de carnet sanitario del guardavidas, pero la calidad del agua, resultó óptima. Por su parte, los piletas del Ejército (Urquiza y San Martín), Pananbí (Ruta 12 y 115), Acapulco (Ruta 12 y Parque de la Ciudad), Casa del Docente (Monteagudo y López Torres), Oaky (Ruta 12 y San Martín), Progrese Rowing ( al final de la avenida Tambor de Tacuarí) y Villa del Parque (Tambor de Tacuarí y Jauretche), se encuentran en condiciones de funcionar, tanto en la parte edilicia, sanitaria, organizativa, de registro de controles periódicos, química y bacteriológicamente.







