En ciudades aledañas a Asunción los niveles de infestación treparon a más del 22 por ciento. En Encarnación la última medición alcanzó al 10 por ciento de mosquitos pero la cifra estaría ampliamente superada. El Misiones el último relevamiento provincial llegó al 3,8 por ciento pero las cifras son mayores en el norte. Los niveles de infestación con mosquitos Aedes Aegypti en distintos puntos del Paraguay, han provocado que las autoridades sanitarias del vecino país impongan el estado de alerta, ante la imposibilidad de contener el avance de los insectos transmisores del dengue. Los responsables de los distintos organismos encargados de los trabajos de fumigación y limpieza de espacios públicos y viviendas particulares en Asunción, la periferia de la capital y varias ciudades del Departamento de Itapúa (entre ellas Encarnación), cruzan acusaciones acerca del fracaso de los trabajos de concientización en la población, que han provocado que los porcentajes de presencia de mosquitos hayan trepado hasta cifras importantes. En las poblaciones de Lambaré y San Lorenzo, satélites de la capital Asunción, el índice de presencia de mosquitos transmisores ascendió a un 22 %, lo que constituye una verdadera «bomba de tiempo» y de continuar así se espera un fuerte rebrote de la enfermedad, con el peligro de que se extienda a otras ciudades del Area Metropolitana y la propia Asunción, según indicaron funcionarios del Ministerio de Salud de ese país. Mientras tanto, autoridades del ministerio de Salud de Misiones, admitieron que en los últimos sesenta días, se registraron dos casos positivos de dengue en la zona norte del territorio provincial, y que las características en que se dieron llamó poderosamente la atención pues en la zona no existían registros de existencia de mosquitos trasmisores y las personas afectadas no habían viajado al exterior. En cuanto a estos dos casos registrados, las autoridades sanitarias no informaron acerca de su ubicación geográfica ni de la gravedad de la afectación, pero si aseguraron que se intensificaron todas las tareas de fumigación y prevención para evitar nuevos contagios. Respecto de los índices de presencia de mosquitos, el subsecretario de Salud, Mario Esper, aseguró que en distintas zonas de la provincia se han elevado, pero que se observan cifras que se ubican dentro de los parámetros esperados para esta época del año, que son sustancialmente menores a los de los mismos meses de 1999. Según el funcionario, en Puerto Iguazú se registraron niveles de infectación del 10 %; en Eldorado del 15 % y en Puerto Esperanza, en 16 de cada 100 muestras obtenidas se encontraron mosquitos trasmisores de la enfermedad. La última medición registrada, había arrojado una cifra promedio para toda de provincia del 3,8 % en aumento, aunque para esta época del año pasado existía un nivel de presencia de mosquitos de caso el 100 %. Por su parte, el jefe de zona del Servicio Nacional para la Erradicación del Paludismo y la Malaria del Paraguay (Senepa), Alfredo Guido manifestó que los últimos datos existentes (tomados en agosto) de Encarnación y su zona de influencia arrojaban que el índice era del 10 por ciento, por lo que esa cifra estaría ampliamente superada en la actualidad. Además, consideró que existe un estricto control de los lugares de mayor porcentaje de existencia de las larvas, como cementerios y gomerías, y añadió que las viviendas son responsabilidad de la ciudadanía. MAS TRABAJOS Mientras en Paraguay continúa la polémica acerca de las responsabilidades de los trabajos, en Misiones el ministerio de Salud informó del incremento de las tareas de prevención y fumigación especialmente en la porción norte de su territorio. Estos trabajos, se están desarrollando de manera conjunta entre la Nación, la provincia y los municipios, ya que la mayoría de los operativos son efectuados por personal del ministerio de Salud, con el apoyo de distintos planes nacionales y la asistencia en medios y personal de cada municipalidad donde se realicen. En estas zonas, los índices treparon hasta más del 60 % y para septiembre de este año de habían reducido hasta el 3 %, aunque en los últimos relevamientos hubo un leve ascenso. Estas variaciones tienen que ver con el control de los adultos y el comportamiento del vector en los meses de frío, que baja su actividad reproductiva. POLÉMICA El ministro de Salud del Paraguay, Martín Chiola, informó que su cartera contaba con los recursos suficientes (unos 3 mil millones de Guaraníes) para financiar las campañas de educación, limpieza y fumigación, sin embargo, a tres meses de ese anuncio, el esfuerzo oficial fue mínimo y lo realizado no surtió el efecto deseado, a tal punto que el gobierno está a punto de decretar el alerta epidemiológica en San Lorenzo y Lambaré, porque Salud Pública no logró aún educar a la población para que adquiera conciencia de que debe limpiar diariamente los criaderos de larvas en sus casas. Mientras tanto, hasta el mes de noviembre el Senepa no contaba con los fondos que le habían sido asignados (unos 1.600 millones de Guaraníes) para adquirir el insecticida para fumigar los barrios y matar a los mosquitos adultos que transmiten la enfermedad, cuando que habían informado que el rociado se iniciaría en septiembre pasado. Ahora, cuando lograron que llegue el insecticida a Encarnación, nuevamente se dilató el inicio de la fumigación, que si bien no es la solución al problema por lo menos contrarresta la presencia de insectos adultos. Las razones esgrimidas son las condiciones climáticas imperantes en los últimos días. Hasta el momento, las actividades oficiales encaradas para luchar contra este flagelo, reflejadas por los medios de prensa paraguayos, no pasaron de simples conferencias de prensa para informar sobre los trabajos de educación y limpieza realizados por el Ministerio de Salud. Estos trabajos encierran muchas deficiencias organizativas y operativas y la mayoría se basan en la entrega de folletos informativos a los vecinos, para que estos aprendan a eliminar los mosquitos y a limpiar los criaderos de sus casas. Además, las autoridades ministeriales siguen negando la circulación del serotipo 2 (dengue hemorrágico) dentro del territorio del vecino país.
Un plan ambicioso






