La Cámara de Comercio afirmó que no promueve «movida» alguna para cerrar el puente Posadas – Encarnación

«La clausura por reparaciones es un tema netamente técnico que no podemos determinar nosotros», sostuvo Luis Jilek. El viaducto necesita mantenimiento, pero aún no se de determinó cuándo comenzarán las tareas. La Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP) salió esta mañana a restarle entidad a las versiones que la ubican como promotora de un cierre del puente Internacional San Roque González de Santa Cruz para las fiestas de fin de año. «No estamos orquestando ninguna movida, porque si el puente tiene que ser reparado como dijo el secretario de Obras Públicas, ese es un tema netamente técnico que no podemos determinar nosotros», enfatizó el presidente de la CCIP, Luis Jilek. Las voces habían surgido con fuerza desde el ámbito de los órganos de control en el viaducto que une a la capital de Misiones con la localidad paraguaya de Encarnación. Las mismas sostenían que entre el 20 de diciembre y la misma fecha de enero estaría interrumpido el tránsito en ese punto para permitir las reparaciones de sus partes dañadas. Sin embargo aún no existen precisiones respecto a la fecha en que comenzarían los trabajos. En ediciones anteriores, el titular de la Unidad de Coordinación Argentino-Paraguaya y jefe del Escuadrón 50 de Gendarmería Nacional en Posadas, Aníbal Omar Michellod confirmó «que son versiones» a las que atribuyó la calidad de «simple rumor». Reconoció que «así como ese, también circula otros» relacionados con la intención de algunos comerciantes adheridos a la Cámara de Comercio e Industria de Posadas quienes habrían manifestado la intención de cortar el tránsito en ese punto, como forma de evitar la masiva fuga de compradores a Encarnación ante la llegada de las fiestas de fin de año. «Esta es una cámara de comercio, no de ingenieros civiles», ironizó Jilek, para graficar la competencia de la cámara en una clausura por reparaciones. ESTRUCTURA DAÑADA En el mismo puente internacional se aceptó que «van a cerrar el puente para reparaciones entre diciembre y enero, incluso van a incrementar el tráfico de lanchas para cubrir la demanda», aunque la fuente prefirió no identificarse porque «falta la orden de Cancillería»; desde donde debería partir la decisión de iniciar los estudios previos o directamente la reparación de la parte dañada de la estructura. Desde la Cancillería Argentina, el viernes negaron esta posibilidad, aunque una alta fuente del gobierno provincial reconoció que «la movida existe», que sería gestada por los comerciantes posadeños y que no tendría relación con el estado de conservación del pasadero, sino con la desesperación por retener a los compradores en el país. «Esto no es algo que inventamos nosotros, sino que es una situación que el propio secretario de Obras Públicas Santiago Ros expuso públicamente», subrayó Jilek, en referencia a los dichos del funcionario respecto a la necesidad de tareas de mantenimiento de la obra. «SE PUEDE CAER» El 24 de octubre pasado Ros había afirmado que «el puente internacional se cae si no se hace nada». Admitía, entonces, que era necesario «hacer un estudio urgente para ver qué tareas hay que hacer para resolver la situación, porque efectivamente se puede caer, aunque el tema es saber cuándo». Explicó que «a simple vista» se puede percibir desde el río que «están dañadas todas las trompetas que guían la estructura de los obenques, además de un cambio en la geometría que visualmente se percibe en el ensamble de las trompetas con los obenques que tienen un ángulo negativo; hoy, como el cable está tensado en otro ángulo, esas trompetas en lugar de hacer de guía hace de apoyo falso, formando un ángulo con la trompeta que hace trabajar mal al cable». El delegado regional de la Dirección Nacional de Vialidad en Posadas, Emilio Poupard reconoció días después que el puente internacional San Roque González de Santa Cruz tenía «algunos problemitas», aunque aseguró que el tránsito sobre el viaducto seguía siendo seguro. El funcionario aseguró que ese organismo efectúa relevamientos permanentes sobre el puente a través de censores especiales, y que las últimas lecturas habrían advertido que «es necesario profundizar algunos estudios con un abordaje especializado», por lo que se contrataría una empresa que se encargue de los trabajos. Entre los «problemitas» detectados citó la rotura de «unos caños a través de los cuales se incorporan los obenques», que son los tensores que sostienen el sector colgante del viaducto y que están a la altura del canal del río Paraná, además de un descenso marcado del «estado de la rasante», que podría ser normal, ya que esto ocurren como fruto de las tensiones acumuladas, se denomina «creps» y requieren de una medición comparativa para establecer si son normales o no.

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